Un grupo de senadores y congresistas de Estados Unidos envió una carta al secretario de Estado, Marco Rubio, para expresar su rechazo a un eventual apoyo a la candidatura de Bachelet a la Secretaría General de las Naciones Unidas. Piden que el gobierno americano ejerza el derecho a veto, consagrado en la carta de la ONU.
La candidatura de Bachelet está apoyada por los gobiernos de Brasil y México, dos países con gobiernos de ideas socialistas. La carta, plantea la “profunda preocupación” de los firmantes frente a la posibilidad de que la expresidenta chilena aspire al máximo cargo de la ONU. En ella, solicitan que Estados Unidos utilice su poder de veto en el Consejo de Seguridad para impedir su elección.
La carta señala que el perfil de Bachelet no se ajusta a la visión que la administración de Donald Trump tiene para el liderazgo de la ONU. Según la carta, el organismo debe concentrarse en su propósito fundacional de resguardar la paz y la seguridad internacional, con énfasis en la soberanía de los Estados y la transparencia institucional.
La carta además, cuestiona la trayectoria internacional de la exmandataria. Los parlamentarios la acusan de haber promovido, en cargos previos, una agenda ideológica contraria a esa visión, especialmente en materias vinculadas al aborto y a lo que califican como políticas divisivas en el plano internacional.
También cuestiona la carta, la gestión de Bachelet como Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. La carta recuerda sus críticas a la política estadounidense tras el fallo Dobbs de la Corte Suprema y sostienen que esa postura constituye una interferencia en materias internas de Estados Unidos.








