El Día Internacional del Trabajo o Primero de Mayo es una jornada de conmemoración del movimiento de los trabajadores que en la ciudad de Chicago en los Estados Unidos, iniciaron una huelga el 1° de mayo de 1886 solicitando a las autoridades que la duración legal de la jornada de trabajo debería ser de ocho horas. Los trabajadores deseaban aplicar la norma: “ocho horas de trabajo, ocho horas de ocio y ocho horas de descanso”.
Estos sindicalistas – según diversas fuentes, de origen anarquista – fueron ejecutados por haber participado en las protestas por conseguir la jornada laboral de ocho horas, transformándose para los trabajadores de todo el mundo en “los mártires de Chicago”.
El 1° de mayo es una jornada que se ha utilizado, en todo el mundo, para solicitar a los diversos gobiernos, sean del color político que sean, diferentes reivindicaciones sociales y laborales a favor de las clases trabajadoras. Actualmente es un día festivo nacional en la mayoría de países. Sin embargo, en los Estados Unidos, Canadá y otros países no se celebra esta conmemoración, en su lugar se celebra el Labor Day el primer lunes de septiembre, conmemorando un desfile realizado el 5 de septiembre de 1882 en Nueva York y organizado por la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo.
En 1868, el presidente de los Estados unidos Andrew Johnson promulgó la llamada ley Ingersoll, estableciendo la jornada de ocho horas, solicitada por los trabajadores.








