El Gobierno de José A Kast, a través de una exitosa maniobra parlamentaria, logro frenar buena parte de las 1.500 indicaciones que los partidos de la oposición habían presentado para empantanar el proyecto de Ley de reconstrucción, que actualmente se trámita en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados. Diversos analistas políticos habían señalado que la acción de la oposición erosionaba las prácticas democráticas.
La maniobra del gobierno fue ideada por los ministros políticos del gabinete de Kast, José Garcia Runinot y Claudio Alvarado, dos ex parlamentarios con una larga experiencia en los debates parlamentarios. Dos políticos de fuste “que se las saben todas” como comentó un funcionario del gobierno al conocer de la maniobra.
La estrategia legislativa que logró disminuir los efectos de las 1.500 indicaciones opositoras, consistió en presentar indicaciones sustitutivas para reemplazar los artículos del proyecto de Ley y así anular cientos de las modificaciones sugeridas.
El Ejecutivo introdujo una indicación sustitutiva que reemplazó 15 de los 33 artículos del proyecto, y seis normas transitorias propuestas. El Gobierno – con esta maniobra legislativa – logró hacer prevalecer su indicación y lograr que automáticamente se cayeran, por ser por incompatibles, todas las enmiendas que los diputados de oposición buscaban modificar.
Es decir, las indicaciones presentadas por los opositores no podían cambiar una norma del proyecto, pues esta ya no existía.








