El gobierno de José A Kast deseaba que el Senado de la República aprobara
aunque fuera por un voto, la idea de legislar el proyecto de Ley sobre
Reconstrucción Nacional. La Presidenta del Senado, la RN Paulina Núñez quería
lograr un apoyo más amplio, razón por la cual había planteado postergar la
votación para conseguir ese apoyo más amplio. El gobierno no quiso esperar y lo
logró. Por 26 votos a favor y 23 en contra la cámara alta aprobó la idea de legislar
la megarreforma.La iniciativa legal, con esa aprobación, puede ahora continuar su discusión en
particular en la Comisión de Hacienda y luego en las comisiones de Trabajo y
Medio Ambiente.
Jorge Quiroz, el ministro de Hacienda no quería más postergaciones.
Varias veces planteo la idea de avanzar. Señaló a la prensa: “Si uno se
queda en el escenario actual y dice qué pasa si no hacemos esto, la
verdad es que el escenario es insostenible porque la única forma de
resolver los temas fiscales es el crecimiento”.
Las autoridades del Partido Socialista, habían presentado una serie de
ideas para – según ellos – mejorar el proyecto y hacer factible. La reunión
efectuada en La Moneda no tuvo resultados positivos. El ministro Quiroz
volvió a rechazar los planteamientos de los socialistas.
Paulina Vodanovic, Presidente del Partido Socialista ofreció destrabar la
discusión, solicitando suspender la votación de ayer y abrir una mesa
técnica durante la semana distrital. Esta propuesta no fue del agrado del
ministro de Hacienda, quien prefirió el camino de ir derechamente a la
votación sobre la idea de legislar el proyecto. Con 26 votos de senadores
lo logró.
Tras constatar que su propuesta había sido desechada, Vodanovic
endureció el discurso en un seminario que compartió con el titular de
Hacienda. “Como yo me caracterizo por ser sincera, siento decirles que
aquí diálogo no ha habido, no va a haber y está bien que votemos hoy
día. No tengo ningún problema en que votemos”, dijo.
Araya abre puerta a acauerdo
Descartado el PS, la apuesta del Ejecutivo se trasladó al PPD. La
Moneda mandató a la ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo,
para acercarse a los cuatro senadores de esa bancada, que objetaban
los cambios a los procedimientos ambientales del proyecto. El martes,
los senadores Pedro Araya y Ximena Órdenes se reunieron con Quiroz
en las oficinas del Gobierno en el Congreso.
El gesto se tradujo en la única novedad de la votación: la abstención de
Araya. El senador explicó su votación como una apuesta por un acuerdo
transversal, aun cuando el Ejecutivo no había hecho ninguna concesión.
En la sala había advertido que en las modificaciones a la institucionalidad
ambiental “pareciera existir una peligrosa tendencia a confundir
modernización con debilitamiento institucional”.
Eso sí, en la oposición apuntan a la cruzada de Araya por desmarcarse
del FA y el PC como la motivación de su voto de abstención.
Los votos 25 y 26, que dieron la mayoría, estuvieron a cargo de los
senadores Matías Walker y Miguel Ángel Calisto (independientes pro
Demócratas asociados a Evópoli). En todo caso, esos votos ya estaban
en el bolsillo de La Moneda.
Lo que viene
La discusión en particular abre un plazo de indicaciones hasta el 6 de
julio. Allí el Gobierno espera ensanchar su respaldo. “Vamos a ir
ampliando nuestra base de apoyo y vamos a terminar con un proyecto
que (…) le va a cambiar la cara al futuro de nuestro país”, sostuvo Quiroz
tras la votación.
El resultado fue valorado por Kast desde La Moneda: “Es una gran
noticia. Ahora vendrá el debate artículo por artículo”.
La sesión, en todo caso, tuvo momentos de tensión, como el cruce entre
el senador Daniel Núñez (PC) y Quiroz, a quien acusó de haberse
ganado “el título del Robin Hood de los ricos”.








