El gobierno del Presidente Trump tomó la decisión de elevar el arancel a los
productos de nuestro país del 10 al 12,5%, con el argumento de que Chile produce
bienes “con trabajo forzoso”. Según el gobierno americano. “La medida de hoy
comenzará a corregir lo que constituye una violación de los derechos humanos y
una práctica comercial distorsionadora”.

El Representante Comercial de los Estados Unidos Jamieson Greer, efectuó un
proceso de investigación en el que acusa a Chile de importar bienes producidos
con “trabajo forzoso o no tomar las medidas apropiadas para combatirlo”. Las
múltiples explicaciones del gobierno de chile, las gestiones del ministro de
relaciones Exteriores Francisco Perez Mackenna y de la Sociedad de Fomento
Fabril, no cambiaron el predicamento americano y en definitiva se produjo el
cambio de arancel con todas las consecuencias que esto implica. Chile pasa de
tener una tasa del 12,5% y no del 10% que regía hasta esta fecha.
Según el Gobierno de Trump, el objeto de la medida es “corregir lo que constituye
una violación de los derechos humanos y una práctica comercial distorsionadora,
para mejorar el bienestar de los trabajadores en todo el mundo”. “Me alientan los
socios comerciales que han actuado con rapidez para adoptar prohibiciones de
importación de productos elaborados con trabajo forzoso, y espero garantizar su
cumplimiento efectivo”.

Existe un grupo de economías con aranceles del 10% están Argentina y México.
Chile con esta decisión americana, quedaría con un arancel más alto. Los
aranceles fijados por el gobierno de Trump no tendrían los problemas legales que
tuvieron los anteriores, ya que la ley faculta al presidente aplicarlos tras una
investigación, que es el proceso que se realizó en estos meses y que concluyó
con el alza de los aranceles a Chile.