“Primeros acordes” es el título del concierto que la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile presenta el viernes 31 de julio y sábado 1 de agosto a las 19:30 horas en la Gran Sala Sinfónica Nacional. El programa reúne tres obras que van desde la creación contemporánea chilena al gran repertorio romántico francés y la música de juventud, todo bajo la dirección del maestro alemán de renombre internacional Wolfgang Wengenroth, quien debuta con este elenco.

Nacido en Bonn, el director se formó en la Universidad de Música y Artes Escénicas de Graz y en la Escuela Superior de Música del Sarre, comenzando su carrera como asistente de Kirill Petrenko en Berlín y Bayreuth. Ha dirigido, entre otras, la Orquesta Gewandhaus de Leipzig, la RSO de Fráncfort y la Orquesta Estable del Teatro Colón de Buenos Aires. Desde la temporada 2025/2026 es director musical de la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional en San Juan, Argentina.

El concierto abrirá con Estudio sinfónico n.° 1 de Sebastián Errázuriz, una de las figuras más destacadas de la composición chilena contemporánea. Sobre la obra escrita en 1999, Errázuriz cuenta que “fue mi primera incursión en el género sinfónico, un encargo de mi maestro Guillermo Rifo, que me hizo este encargo cuando él dirigía la Sinfónica Nacional Juvenil y la estrenó ahí. Después, en algún momento, estuvo también en la temporada de descubrimiento que hacía la Sinfónica Nacional”.

Así, comenta que esta nueva interpretación le llevó a revisar la partitura y actualizarla: “En aquel ejercicio me reencanté con una obra que encuentro que tiene esa frescura de mis inicios, una cosa muy juvenil, y tiene también toda esta exploración que a mí siempre me ha interesado mucho: este lenguaje modal que me viene del mundo del jazz y la música de películas, llevado a una orquesta”.

Tras ello, el violonchelista James Cooper III, integrante de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile, se presentará como solista en el Concierto para violonchelo y orquesta n.° 1 en la menor, op. 33 (1872) de Camille Saint-Saëns, una de las piezas más importantes del repertorio para este instrumento.

“El Concierto para violonchelo n.° 1 en la menor de Saint-Saëns está estructurado en movimientos, pero sin pausas entre ellos como en un concierto estándar: se interpreta de forma continua, lo que lo convierte en un concierto para violonchelo único”, explica Cooper. “Además, el violonchelo solista no siempre lleva la melodía. Interpreto contra melodías mientras mis compañeros de otras secciones tocan la melodía principal. Muchas veces siento que estoy tocando un dúo, incluso música de cámara con la orquesta, lo cual es un verdadero placer”. Añade que al final del concierto “la sección de primeros violines y yo tocamos la melodía juntos. De hecho, para darle un toque especial, le pido al concertino que toque la melodía una octava más arriba, para darle al momento un brillo mágico y resplandeciente”.

James Cooper III se formó en el prestigioso Instituto de Música Curtis, donde estudió violonchelo con David Soyer y Peter Wiley, y trabajó con directores como Zubin Mehta y Leonard Bernstein. Ha sido violonchelista principal de las orquestas sinfónicas de Delaware, Harrisburg y Rosario, así como de la Orquesta de Cámara de Filadelfia, y pasó catorce años en la Orquesta de Filadelfia, presentándose en el Carnegie Hall y el Kennedy Center.

El programa cierra con la Sinfonía en do mayor de Georges Bizet, escrita en 1855, cuando el compositor francés —reconocido ampliamente por su célebre ópera Carmen— tenía apenas diecisiete años y aún era alumno del Conservatorio de París. Se trata de una obra entretenida, dinámica y amena, que ha permanecido en el canon de la música occidental a lo largo del tiempo.

Tras este concierto la Sinfónica Nacional ofrecerá un programa denominado “Impresiones francesas”, con las obras Nones de Luciano Berio, Concierto para flauta y orquesta de cuerdas de André Jolivet, con Vicente Morales como solista (integrante de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile), para finalizar con La Mer de Claude Debussy.

Las entradas para todos los conciertos se encuentran disponibles a través de Ticketplus, además de las boleterías de la Gran Sala Sinfónica Nacional y del Teatro Universidad de Chile, con valores desde los $5.000 y descuentos para estudiantes, adultos mayores, funcionarios U. de Chile, socios Coopeuch, Vecino Providencia y Patrimonio Cultural.