En agosto y con motivo de celebrarse los cien años del nacimiento de Fidel
Castro, principal culpable de que Cuba sea hoy una dictadura comunista, la
directiva del Partido Comunista de Chile, integrada por Lautaro Carmona como
presidente y Bárbara Figueroa, como secretaria general, viajará a Cuba para
exteriorizar su apoyo a quien impuso a la fuerza, una dictadura comunista de la
isla caribeña.
Ambos dirigentes asistirán a un encuentro internacional titulado “Fidel: legado y
futuro” que se realizará en La Habana, los días 10 al 14 de agosto próximo y en el
cual participaran personeros comunistas de diversos países.
Llama la atención que los comunistas chilenos, que se llenan la boca hablando
sobre las dictaduras guarden, no solo silencio frente a la dictadura castrista, sino
que además, sean capaces de defender en todas las oportunidades que pueden e
incluso, como lo demuestra el anunciado viaje, rindan homenaje a un personaje
siniestro que causó la muerte de cientos de cubanos. Este hecho demuestra que
el PC defiende las dictaduras de Cuba, Nicaragua y Venezuela y crítica a
gobiernos democráticos que condenan a esos regímenes de fuerza.
La decisión del PC demuestra que no es un partido democrático y que si alguna
vez llega al poder en Chile, lo primero que haría sería suprimir como en Cuba, la
democracia representativa, el estado de Derecho, la separación de poderes, la
libertad de reunión y de prensa, como Castro lo hizo en Cuba.
En Cuba, se violan sistemáticamente los derechos humanos y las libertades
básicas. Cuba es hoy un claro ejemplo de que el comunismo, cuando llega al
poder, empobrece a los países, condenando a los pueblos a una viva miserable.
Cuba es un claro ejemplo. Y el PC chileno vuelve a demostrar, una vez más, que
no es un partido democrático.








