Los dos terremotos que sacudieron a la nación caribeña, están configurando un
panorama definitivo sobre los resultados producidos por los dos eventos sísmicos.
La cifra de fallecidos aumentó a 6.438, más de 12.000 viviendas destruidas y
daños cuantiosos en la infraestructura pública y privada.
Los dos terremotos que tuvieron una intensidad de 7,2 y 7,5 grados en la escala
internacional, golpearon principalmente al estado costero del estado de La Guaira,
donde la destrucción de edificaciones dejó una parte de la población sin vivienda.
La infraestructura residencial es la más dañada. El gobierno ha logrado
inspeccionar más de 60.000 viviendas, 34.680 fueron consideradas aptas para
ser ocupadas, mientras que otras 13.733 presentan restricciones y 12.696 fueron
clasificadas como construcciones de alto riesgo.
Otro aspecto relevante se refiere a la salud. 90.000 personas recibieron atención
médica después de los terremotos. Hay personas que requieren intervenciones
quirúrgicas, rehabilitación y dispositivos para recuperar parte de su movilidad. 200
personas sufrieron amputaciones como consecuencia de los terremotos y que
cerca de la mitad son menores de edad.








