La Guerra de Irán no solo ha producido efectos en la situación económica mundial,
si no que he devastada la economía de los dos principales países protagonistas.
Las autoridades iraníes han reconocido el impacto económico de la guerra razón
por la cual, el líder supremo, Mojtaba Khamenei, instó al régimen a abordar las
dificultades y el presidente, Masud Pezeshkian, admitió que el comercio exterior
se redujo en un tercio debido a las sanciones y el bloqueo estadounidense a los
puertos del país persa.

A pesar de lo anterior, Teherán aseguró que no cederá su control sobre
el estrecho de Ormuz y continuará la vía diplomática de negociaciones para
terminar el conflicto. La república islámica sufre las dificultades económicas
derivadas de las sanciones impuestas por EE UU y sus autoridades califican al
conflicto en Medio Oriente como una prioridad central de su política.
Irán esta tomando medidas para frenar la inflación, gestionar los mercados, crear
empleo, atraer inversión para la producción interna y reducir gradualmente la
dependencia del dólar. Este es un tema central para los
dirigentes Khamenei y Pezeshkian. Cabe recordar que en enero, hubo grandes
protestas de la población que fueron duramente reprimidas por las fuerzas del
orden iraníes. Ellas se realizaron principalmente por motivos económicos y
molestia por la gestión de los líderes a cargo del régimen islámico.
La Guerra de Irán ya cumple seis meses y las negociaciones por un nuevo alto al
fuego permanecen estancadas. Para apresurar la búsqueda de un acuerdo, el
gobierno del presidente estadounidense Donald Trump intensificó las sanciones
económicas, calificando su estrategia como un “Día D económico”. Además, EE
UU impondrá sanciones secundarias a países que mantengan vínculos
comerciales con Irán, aunque hasta ahora no penalizó a socios clave
como China e India, por el posible impacto en la economía global.
Un hombre iraní lee un ejemplar del diario iraní Hamshahri que muestra una fotografía del presidente estadounidense Donald Trump y un titular en persa que dice: “El arma vacía de las sanciones”, informando sobre la nueva y dura amenaza económica de Trump contra Irán, frente a un quiosco en Teherán, Irán, el 22 de E/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH
Las sanciones han profundizado la crisis económica iraní, donde la inflación anual
alcanzó el 66%  el mes de julio. El líder supremo, iraní llamó a abordar “la cadena

de desafíos económicos y de subsistencia, como la inflación, el desempleo y la
gestión de precios y mercados”. El presidente Masud Pezeshkian informó que las
exportaciones e importaciones iraníes cayeron casi un 35% por las sanciones y el
bloqueo naval a los puertos nacionales. Irán – en todo caso – logró vender unos 90
millones de barriles de petróleo durante la vigencia del memorando de
entendimiento firmado con EEUU en junio, cuando Washington permitió
temporalmente la comercialización de crudo iraní.