El 11 de septiembre de 1973, es una fecha controvertida para los chilenos. Y es
porque la gestión del ex Presidente Allende y la Unidad Popular dividió a la
sociedad chilena poniéndola al borde de la guerra civil.
El 11 de septiembre es una fecha que merece ser recordada como la fecha que
marcó el fin de un régimen que llevó el país al caos social político y económico. El
gobierno de la Unidad Popular quería transformar a Chile en una nueva Cuba, sin
contar con respaldo popular para ello.

En el gobierno de Salvador Allende, la inflación llegó el año 1972 a un 255 % y el
año 1973 a un 606 %. Estas cifras constituyen un verdadero record mundial en
materia de inflación solo comparable con la que actualmente se ha producido en
Venezuela, un país en el cual impera una economía centralizada, estatista y
socialista;

El régimen de la Unidad popular, trato de imponer un proyecto para crear la
Escuela Nacional Unificada, ENU, destinada a adoctrinar a los escolares en el
marxismo; quiso controlar a la diarios mediante el control del papel de imprenta a
través de estatizar a la empresa que lo producía; fomentó la estatización de las
empresas, mediante el uso de resquicios legales y sumió al país en la quiebra
económica, el desabastecimiento y las colas.

El presidente Allende ignoró las sentencias del Poder Judicial dejándolas
incumplidas; los acuerdos del Congreso Nacional que había declarado
solemnemente que el gobierno “ha violado sistemáticamente la Constitución”.

Todos estos aspectos, fueron los que justificaron que la mayoría de la gente
pidiera el pronunciamiento de las Fuerzas Armadas y de Orden para restaurar la
institucionalidad quebrantada.

El 11 de septiembre de 1973 es una fecha conflictiva en la historia de nuestra
patria. Radomiro Tomic, uno de los líderes más populares de la Democracia
cristiana de esos años, en carta enviada al general Prats de Agosto de 1973,
señaló “sería injusto negar que la responsabilidad de algunos es mayor que la de
otros, pero entre todos estamos empujando a la democracia al matadero. Como
en las tragedias griegas, todos saben lo que va a ocurrir; todos dicen no querer
que ocurra, pero cada cual hace precisamente lo necesario para que suceda”
(Historia de Chile- Jocelyn Holt Letelier 1998, pág. 130)