El papa León XIV recorrió hoy París en un papamóvil antes de presidir una misa al
aire libre en la Plaza de la Concordia, ante una asistencia que supero las 700.000
personas. Más de 600.000 fieles se habían inscrito para ingresar al evento,
aunque la organización elevó al mediodía su previsión de asistencia. El eje
habilitado abarcó tres kilómetros, desde la Plaza de la Concordia hasta la avenida
de la Gran Armada, pasando por los Campos Elíseos, la Plaza de la Estrella y el
Arco del Triunfo. Se dice que Francia es un país laico donde la influencia de la
Iglesia Católica es menor a la de otros países europeos. Sin embargo la inmensa
multitud y la asistencia de miles de jóvenes parecen demostrar lo contrario. Las
puertas de los Campos Elíseos y de la Plaza de la Concordia abrieron a las 09:00
y debían cerrar definitivamente a las 13:00. El acceso exigió códigos QR y las
líneas de metro cercanas registraron una fuerte afluencia de pasajeros.

León XIV avanzó durante dos kilómetros por los Campos Elíseos hasta la Plaza de
la Concordia, donde estaba prevista una liturgia de alrededor de una hora y media.
El trayecto atravesó una zona que concentra instituciones nacionales y es uno de
los símbolos de la república francesa, oficialmente laica. León XIV saludó desde el
vehículo a las miles de personas que esperaron para saludarlo agitando pañuelos.
La convocatoria reunió a una multitud impresionante en un país de tradición laica
donde la asistencia regular a las iglesias ha descendido con fuerza en las últimas
décadas. La misa está dedicada a la Virgen María, patrona principal de Francia, e
incluye alusiones al lema del viaje: “Para que el mundo tenga vida”. Un portavoz
de la Conferencia Episcopal Francesa precisó que la celebración sería la actividad
central de la última jornada del papa en París.

Participaron en la celebración 2.400 sacerdotes y diáconos, un centenar de
obispos, 1.300 cantores y unos 400 monaguillos llegados desde distintos puntos
de Francia. La infraestructura musical incluye órgano, instrumentos de metal, un
centenar de jóvenes de la Maîtrise Sainte-Anne d’Auray, un coro polifónico de 150
integrantes y más de 1.000 voces de 34 coros diocesanos.

El papa León reza en la iglesia de Saint-Joseph-des-Carmes, en conmemoración de los sacerdotes y obispos católicos asesinados allí durante la Revolución francesa, para rendirles homenaje, como parte de su viaje apostólico de cuatro días a Francia, en París (Simone Risoluti/Vatican Media/Handout via REUTERS)