La elección presidencial en Brasil, tuvo un sorpresivo, aunque no imposible
resulrado electoral. Todas las encuestas y sobre todo el resultado de la primera
vuelta, hacían suponer el triunfo del senador Bolsonaro. Sin embargo, el
Prtesidente Lula, desesperado por la posibilidad de perder la elección, tomó en los
últimos días de la campaña pelectoral tres medidas que a la postre le permitieron
ganar el balotaje y con ello, la re elección como Presidente de la Republica. Ellas
fueron:
Programa social Bolsa Familia
Este programa tiene 50 millones de beneficiarios. El gobierno de Lula,
desesperado por la posibilidad de perder la elección presidencial de segunda
vuelta, tomó la medida que permitió a los beneficiados cobrar el beneficio antes de
la elección.
Originalmente correspondía que los beneficiados cobraran el monto de octubre
después de las elecciones. La medida fue justificada por el Gobierno de Lula, por
la necesidad de mitigar riesgos excepcionales vinculados al fenómeno climático de
El Niño El mandatario brasilero corría por esos días, el serio riesgo de perder la
elección ante el senador Bolsonaro, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro.
El programa Bolsa Familia otorga un ingreso mensual del Estado a familias
pobres, bajo requisitos como la escolarización y la vacunación al día de los hijos.
La decisión del gobierno, se produjo en la recta final de la campaña electoral,
después de que Lula quedara por detrás de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta,
con el 45% de los votos frente al 47% del senador.
Condonación de impuestos:
A solo cuatro días de la segunda vuelta presidencial El Presidente Lula, promulgó
una ley de apoyo a microempresarios que perdonó 16.000 millones de reales,
equivalentes a unos US $ 3.184 millones, en deudas tributarias. La norma elevó el
límite de facturación anual para que un negocio sea considerado microempresa y
pueda conservar beneficios tributarios y laborales. El tope pasó de 81.000 a
110.000 reales, unos US $ 21.885.
Utilización de Redes Sociales:
El presidente Lula da Silva, en un intento por revertir el resultado de las encuestas,
utilizó en la última semana de la campaña electoral – de manera intensa – las
redes sociales (RRSS). Incluso utilizó su teléfono móvil para comunicarse
directamente con sus seguidores, instándolos a salir a las calles y convencer a los
indecisos a votar por él.
El Presidente Lula, no confiaba en las redes sociales. El diputado que lo apoya,
André Janones, había criticado el enfoque “anticuado” de la campaña de Lula.
Janones lo convenció de que debía utilizar métodos modernos y tomó la iniciativa
de transformar su canal de WhatsApp llamado ‘Exército do Lula’, en una
herramienta electoral digital que ha crecido de 50,000 a más de tres millones de
seguidores en pocos días. Este canal se utilizó para difundir mensajes, captar
nuevos miembros y movilizar a influencers.
Esto permitió comenzar a disputar el ámbito digital al senador Bolsonaro, que si
había utilizado las RRSS para captar el voto joven. Por otro lado, Bolsonaro
contaba con una red de influencers consolidada que había demostrado ser
efectiva en la captación de votos. Políticos como Eduarda Campopiano, con 2.4
millones de seguidores en Instagram, habían logrado convertir su popularidad en
apoyo electoral, destacándose en las elecciones de primera vuelta. Hasta días
atrás el Partido Liberal (PL) de Bolsonaro dominaba el campo digital, con cerca de
500 cuentas de candidatos que suman un total de 110 millones de seguidores en
Instagram. Los candidatos del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula contaban
con solo 30 millones de seguidores.
Los tres factores ya mencionados, le permitieron al Presidente Lula, conquistar 10
millones de votos y ganar la elección.








