Los analistas habían pronosticado que el Partido Republicado de Donald Trump
perdería parte importante de su representación parlamentaria, pero ninguno
anticipo la derrota estrepitosa que sufriría el gobernante norteamericano en las
elecciones de medio tiempo en los Estados Unidos.
Los votantes, protestaron por el aumento de la inflación, el aumento de los
aranceles y el precio del petróleo, como consecuencia directa de la guerra de Irán.
El Partido Demócrata, tomó el control del Senado y la Cámara de Representantes
propinando una contundente derrota al Partido Republicano del presidente Donald
Trump. Ahora Trump, tiene una oposición férrea con poder para bloquear leyes,
impulsar investigaciones sobre su administración y frenar nombramientos
judiciales durante los dos últimos años de su mandato.
La derrota republicana fue más fuerte de lo que se pensaba, pues perdió en varios
estados que tradicionalmente votan por los republicanos.
El resultado electoral reflejó el descontento del votante común por el alza del costo
de la vida, pues la guerra con Irán, disparó el precio del combustible encareciendo
el nivel de vida del pueblo norteamericano.
Trump, en declaraciones al diario The New York Times, aseguró que estaba
“absolutamente dispuesto” a aceptar los resultados. Al diario digital Fox News
declaró : “Creo que los demócratas hicieron un buen trabajo, de verdad lo creo”, El
presidente, de 80 años, intentó, sin embargo, distanciarse del resultado adverso
de su partido. “No lo veo como un ataque personal”, sostuvo. Además, reconoció
que la guerra contra Irán contribuyó a la derrota republicana.








