En este Lunes de Pascua, cuando la Iglesia celebra con gozo la Resurrección de
nuestro Señor Jesucristo, el Dios de la Vida ha llamado a su presencia a nuestro
querido Papa Francisco. El dolor por su partida nos conmueve profundamente,
pero la esperanza que brota del Evangelio y que él proclamó tan intensamente,
nos consuela y sostiene. Hoy, con el corazón lleno de gratitud, encomendamos su
alma al Padre misericordioso, con la certeza de que el Buen Pastor lo ha recibido
en su Reino de paz. Desde su elección en el año 2013, el Papa Francisco fue un
testigo incansable del amor de Dios. Con palabras simples pero profundas, con
gestos de cercanía y una vida entregada al servicio de los más pobres, nos
enseñó que la misericordia no es una idea abstracta, sino el rostro concreto del
Evangelio. Nos invitó a salir e ir al encuentro, a construir puentes y no muros. Su
voz profética resonó en las periferias del mundo y su testimonio de sencillez,
alegría y compasión permanecerá en la memoria de la Iglesia y la humanidad.
A lo largo de su pontificado, el Papa Francisco nos recordó una y otra vez que la
esperanza cristiana no defrauda. Hoy, en medio del dolor, queremos escuchar sus
propias palabras dichas ayer, como un eco de consuelo: “esta es la esperanza
más grande de nuestra vida: podemos vivir esta existencia pobre, frágil y herida,
aferrados a Cristo, porque Él ha vencido a la muerte”. ¡Es la certeza que
celebramos en esta Pascua luminosa! Los obispos de Chile, junto al Pueblo de
Dios que peregrina en nuestra tierra -a quienes Francisco acompañó
especialmente no solo con su visita, cartas e interés que volviéramos a ser una
Iglesia más sinodal, profética y esperanzadora- elevamos una oración agradecida
por la vida y ministerio del Papa Francisco. Damos gracias por su testimonio de fe
viva, su guía firme en tiempos de cambio, y su incansable llamado a la fraternidad
universal. Encomendamos su alma a la intercesión de la Virgen María, a quien
tanto amó como Madre de la Iglesia. Que Ella lo acompañe al encuentro con su
Hijo Resucitado. Invitamos a nuestras comunidades a unirse en oración por el
eterno descanso del Papa Francisco, ofreciendo santas Misas y momentos de
recogimiento durante esta semana de Pascua. Que su memoria inspire a seguir
caminando con alegría, esperanza y misericordia, como él nos enseñó.
COMITÉ PERMANENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE CHILE
+ René Rebolledo Salinas
Arzobispo de La Serena
Presidente
+ Ignacio Ducasse Medina
Arzobispo de Antofagasta
Vicepresidente








