El instituto emisor acaba de informar que en el segundo trimestre del
año 2025, la actividad económica creció un 3,1%. Este resultado- según
el banco – “fue coherente con una mayor demanda interna, donde
destacó la contribución de la inversión”.
El aumento del producto interno bruto (PIB) se debe a las actividades de
servicios personales, comercio, minería e industria manufacturera.
Hay que destacar que el PIB tuvo una variación positiva de 0,4%
respecto al trimestre anterior y que las actividades que presentaron las
principales incidencias al alza fueron la minería y los servicios
personales. Y que el efecto de la mayor demanda interna fue
compensado por las exportaciones netas.
El consumo de los hogares creció 3,1%, registrando aumentos en todos
sus componentes. El gasto en bienes reflejó un mayor consumo de
vestuario, alimentos y productos farmacéuticos. Luego, por el consumo
de servicios, impulsado por el gasto en salud, restaurantes y hoteles y
transporte. El aumento del consumo de bienes durables se debió a las
compras de productos tecnológicos, en particular de teléfonos móviles.
Por otra parte, que destacar que la formación bruta de capital creció
16,2%, resultado que fue impulsado por la variación de existencias de
productos manufacturados. La formación bruta de capital fijo en tanto,
registró un aumento de 5,6%, coherente con una mayor inversión en
maquinaria y equipos de transporte y maquinaria de uso industrial. En el
comercio exterior, las exportaciones de bienes y servicios aumentaron
5,4% mientras que las importaciones lo hicieron en 14,6%.
Finalmente debe señalarse que el crecimiento trimestral del Producto
Interno Bruto fue incidido, por la inversión, efecto que fue parcialmente
compensado por las exportaciones.








