Tal como lo pronosticaban las encuestas, el electorado marcó en un porcentaje superior al
56% a los tres candidatos de la derecha y centroderecha. Igualmente, diversos medios
extranjeros publicados antes de la elección habían anticipado que se produciría un vuelco
hacia la derecha. The Economist entre ellos.
En la primera vuelta, José Antonio Kast líder del Partido Republicano logró un 23,90 % de
las preferencias; Johannes Kaiser del Partido Nacional Libertario marcó un 13,60% y Evelyn
Matthei, candidata presidencial de Chile Vamos, Demócratas y Amarillos solo un 12,40%.
En total, la votación de estos tres candidatos supera el 50% de la votación.
Estos resultados han llenado de esperanza al comando electoral de José Antonio Kast que
estiman que el 100 % de la votación de Kaiser (13,94%) votará en segunda vuelta
(balotage) por el candidato republicano. Igualmente, el comando de este candidato estima
que el 70% de la votación de Matthei (8,40%) apoyará a Kast en segunda vuelta.
Finalmente, cálculos del ya citado comando estiman que el 50% a lo menos, de la votación
de Franco Parisi (10%) también respaldará a su candidato.
Si estos cálculos resultan correctos, José Antonio Kast llegaría un gran total de 56,26%
ganando cómodamente el sillón de Ohiggins.
Juega a favor del candidato republicano un factor no menor. La votación de Jeannete Jara,
la candidata comunista no logró en primera vuelta, llegar al 30% que corresponde al
apoyo estimado que tiene el gobierno de Gabriel Boric. Este resultado, es el peor
resultado que un candidato de la izquierda haya obtenido en una elección presidencial,
desde la vuelta a la democracia. Jeannette Jara estaba consiente de que el gobierno no
tenía respaldo, razón por la cual trato, sin resultado, de independizarse del gobierno
centrando su campaña electoral en el hecho de ser una candidata de la centroizquierda.








