La estatua del General Baquedano volvió por fin, a la Plaza que lleva su nombre. La estatua había sido vandalizada por los grupos de extremistas, trotskistas, comunistas, estudiantes radicales, y violentistas que protocolizaron el episodio conocido como 18/O, que en 2019 a través de actos violentos destruyeron varias estaciones del Metro, vandalizaron Iglesias católicas y evangélicas, quemaron el Museo Violeta Parra, supermercados hoteles y comercio en general, generando el repudio de la gente cuerda de nuestro país.

Manuel Jesús Baquedano González, nació el día primero de enero de 1823, en Santiago, y fue un destacado militar y político. Estudió en el Colegio Argentino donde fue compañero de clases de Patricio Lynch y Aníbal Pinto, en el colegio del sacerdote Juan de Dios Romo y luego en el Instituto Nacional, donde fue condiscípulo de Federico Errázuriz Zañartu, Eusebio Lillo y Emilio Sotomayor.
Como militar, permaneció en el Ejército de Chile entre 1838 y 1881, cuando se retiró con el rango de general de división; en dicho periodo, intervino en las guerras contra la Confederación Perú-Boliviana (1836-1839) y del Pacífico (1879-1884), donde ejerció el cargo de comandante en jefe del Ejército en campaña entre 1880 y 1881; en las revoluciones de 1851 y de 1859, y en la Ocupación de la Araucanía (1861-1883).
Como político, fue presidente provisional de nuestro país en agosto de 1891, durante la guerra civil de dicho año, senador por Santiago entre los años 1882 y1888) y por Colchagua entre 1888 y 1894, y fue miembro de la Comisión permanente de guerra y marina. Durante sus últimos años, se ocupó de reorganizar el ejército chileno e impulsar la formación de la Academia de Guerra y del Estado Mayor.
En nuestro país, ha sido conmemorado de diversas maneras: unidades de la Armada chilena y estatuas, entre otros, llevan su nombre.