Por Renato Ahumada C.
Director ElCordillerano.cl

En sus últimas intervenciones, el Presidente Trump ha señalado categóricamente que la marina y la aviación de Irán han sido aniquiladas y que ahora se iniciará la guerra con tropas terrestres para la guerra con tropas terrestres para lograr el cambio de régimen de esa república islámica. Ha señalado además, que los bombardeos a los lugares estratégicos donde Irán podría estar confeccionando bombas nucleares, han sido destruidos. Agregó el gobernante norteamericano que no le importaba el uranio enriquecido de Irán, pues quedó enterrado en su mayor parte tras los ataques aéreos estadounidenses e israelíes del año pasado.

Ha señalado también, que la población de irán le corresponde asumir su cuota de responsabilidad, alzándose en contra del gobierno islamita. Esto no se ha producido, pues el régimen ha aplicado mano dura en contra los sectores de estudiantes y otros, que habían iniciado las manifestaciones en contra del régimen.

Las declaraciones del presidente norteamericano corresponden a la realidad de lo que es el resultado de la guerra. Algunos analistas internacionales, señalan que Irán cuenta todavía con una considerable capacidad de reacción, señalando que en los últimos días, Irán ha atacado importantes centros urbanos de Israel. Hay que señalar que El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica sigue siendo el poder dominante en el país; el gobernante asesinado por Israel ha sido sustituido por su hijo que según muchos analistas, es de tendencia más dura. Según los analistas, se ha producido un cambio de gobernante, no de régimen.

Hasta el momento solo hay una cosa cierta: la Guerra de Irán ha causado y seguirá causando un deterioro notable de la economía mundial, debido al alza del precio de los combustibles generado por la guerra y el control que Irán mantiene sobre el Estrecho de Ormuz.

Por el estrecho de Ormuz circulaban barcos petroleros y gasíferos que transportaban el 20% de la producción de petróleo y un 30% de la producción de gas. Irán, con pequeñas lanchas torpederas rápidas y la instalación de rampas misileras ha logrado detener totalmente el paso de las naves, manteniendo el control de la ruta.

La situación anterior ha generado un aumento desproporcionado del precio del petróleo que se fija por el mercado mundial, afectando a todos los países occidentales. Estados Unidos que produce petróleo y que ahora cuenta con una cuota del petróleo venezolano, considera que el alza del precio es un problema ajeno. A los ingleses Trump les dijo, después de que supo que los países europeos no lo ayudarían militarmente para abrir el Estrecho de Ormuz que fueran a buscar su propio petróleo.
Irán ha implementado un “sistema de peaje” que deberían pagar las naves que cruzaran el estrecho, generando de esta manera un ingreso extra para sus alicaídas arcas fiscales y un serio revés para la economía mundial.

La Guerra de Irán parece no tener fin. Irán no es, un país débil. Trump debe en consecuencia, valorar y respaldar las gestiones diplomáticas y políticas que está realizando Paquistán para terminar con una guerra que hasta este momento solo tiene como resultado, el caos de la economía mundial. No hay otro camino.