Por Jorge Varela
Analista Politico
Al gobierno del presidente Gabriel Boric aún “le quedan 8 meses”, ha escrito Giorgio
Jackson. El fundador del Frente Amplio (FA) comienza exponiendo que al inaugurarse
la estatua al expresidente Patricio Aylwin, -en noviembre de 2022-, resurgió aquella
reiterativa frase aylwiniana: “en la medida de lo posible”. En dicho acto-homenaje
Gabriel Boric reflexionó que lo “posible” no debía ser leído como “el desgano, como
algunos malamente pudimos haberlo interpretado”, “sino que lo posible, en política, se
enmarcaba en los límites que el propio pueblo y sus anhelos imponían. Apelaba, así, al
carácter dinámico del concepto”,…”a la necesidad de avanzar, aunque fuera
gradualmente, en lo que el pueblo definiera como posible. Había que ‘salir de las
trincheras’ y poner todas las herramientas de diálogo a disposición de acuerdos que
favorecieran a las grandes mayorías. Esta especie de síntesis que nos proponía el
presidente (Boric) contiene tanto una autocrítica como una invitación amplia a abrir, con
voluntad y acción, el límite de lo realizable”.
Ahora que se siente la cercanía del fin de un período con escasa luz, cuando lo que
prevalece son los hechos y no las palabras, se le podría preguntar a Jackson y sus
compañeros: ¿qué puede mostrar el gobierno que se va? Según él: “podemos
constatar que el Presidente Boric ha cumplido con creces lo que enunció dicha vez”.
(artículo “Lo posible y lo imposible”, “La Tercera”, 31 de mayo de 2025)
Los desafíos de hace tres años
Para blindar su afirmación, Jackson repasa: “aquellos desafíos que probablemente
hace tres años parecían inalcanzables, pero que con diálogo y flexibilidad hoy son -o
están por convertirse en- realidad”. He aquí su listado:
El Acuerdo por la paz y el entendimiento: “es de esperar que…las medidas cuenten con
una aprobación transversal para sentar las bases de una nueva prosperidad y una paz
duradera en la región”.
La Reforma al sistema de pensiones: “será el mayor legado para las personas
mayores”. “Más solidaridad, más ahorro, menos abusos y más competencia para
cosechar mejores pensiones”.
La Agenda de probidad y anticorrupción: “a partir de los transversales casos de
corrupción investigados…, como el caso convenios o las licencias falsas, el presidente
Boric ha sido claro: caiga quien caiga, con respeto al debido proceso”.
El Ministerio de Seguridad: “uno de los más de 68 proyectos de ley en la materia,…que
perfeccionan la prevención y persecución del delito”. “Se quebró la tendencia al alza en
homicidios, reduciéndose un 6% en 2023 y un 5% en 2024; se redujo en un 49% la
migración irregular en la frontera norte respecto de 2021 y se redujo en casi un 70% los
delitos en la macrozona sur”.
El Pago de la deuda histórica de los profesores: “insuficiente,…pero un audaz y
necesario reconocimiento a quienes dieron la vida formando a tantas chilenas y
chilenos”.
Las Reformas laborales: “el aumento histórico del sueldo mínimo, las 40 horas y las
leyes que buscan reconocer las labores de cuidados, son materias impensadas que se
lograron con acuerdos transversales y tripartitos”.
El Royalty minero: que significa “recuperar US$ 1.300 millones anuales de las rentas de
la gran minería y destinarlos a la descentralización”.
El Pago de pensiones de alimentos: “van 2.5 millones de millones de pesos
recuperados que pertenecen a niñas, niños y adolescentes. Fruto de un acuerdo
transversal”.
La Permisología: en su opinión, “se ha logrado avanzar decididamente, tanto en el
plano administrativo como en el legislativo, para conciliar la necesidad de resguardos
ambientales y normativos, con más agilidad para atraer inversiones a nuestro país”.
Para ser exactos, este es un tema no resuelto con eficacia.
Las Relaciones internacionales: “el presidente Boric, a su corta edad, es referente
internacional a partir de su profunda coherencia respecto a la democracia y los
derechos humanos”. El enfoque de Jackson en este punto es sesgado, incompleto y
complaciente.
En materia de gestión: “se logró lanzar el portal de emprendedores, la ventanilla única
social para facilitar a las personas las prestaciones sociales, automatizar el Subsidio
Familiar, crear el bolsillo familiar electrónico, aliviar el bolsillo familiar de cientos de
miles con el Copago Cero en salud, cumplir con las metas proyectadas para las 260 mil
viviendas sociales, soñar en grande con el despliegue de Trenes para Chile, impulsar
planes históricos como el corredor bioceánico, reducir la inflación de un 14,2% a un
4,5%, reducir la informalidad laboral y reactivar responsablemente la economía post
pandemia”. A propósito de gestión, ¿qué ocurre con las listas de espera en los
servicios públicos de salud?
La oportunidad que se perdió
Esta versión apologética, surrealista, -próxima a la ficción- de Giorgio Jackson sobre el
legado de Boric y del Frente Amplio (FA), pretende decirnos que estamos siendo
injustos con el gobierno de la generación a la que pertenecen. Si así fuera, ¿cómo se
explica tanto rechazo a la gestión de Gabriel Boric y compañía? Algo malo habrán
hecho o lo que es peor, algo habrán dejado de hacer. ¿Dónde está el registro de
esperanzas fallidas y promesas incumplidas? ¿Por qué no lo dan conocer?
Ni siquiera un párrafo coherente para reconocer la tremenda irresponsabilidad en la
gestación del mamarracho constitucional que la ciudadanía rechazó de modo
contundente y claro, el 4 de septiembre de 2022; fecha en que se produjo la muerte
fulminante del proyecto refundacional de esta efebocracia ignorante empoderada.
Con plena razón y fundamentos sólidos Carlos Ominami, -exministro de Economía de
Salvador Allende-, ha declarado que el gobierno de Boric ha sido “una oportunidad
perdida”. No es el único socialista que lo afirma. (ExAnte.cl, 31 de mayo de 2025)
La contumacia persistente
“Al gobierno aún le quedan meses”, ha dicho Jackson, pero los integrantes del gobierno
no escarmientan. Su estado de obcecación e inmadurez los convoca erróneamente en
una especie de agenda final: “la ley de aborto con plazos, el término del CAE (crédito
con garantía estatal para estudiantes de nivel superior) y la eutanasia, entre otros,
también emergen como ‘imposibles’ que el pueblo ha ido abriendo para Chile. Está por
verse si, al igual que tantos (objetivos) que en el pasado se veían imposibles, logran
pronto hacerse realidad”. (Giorgio Jackson, artículo “Lo posible y lo imposible”)
Lo que el articulista elude con astucia, es que las palabras bonitas no satisfacen las
carencias vitales. No basta pues con recitar discursos, -como un joven encantador de
sirenas-, si la intención maquiavélica es entretener al sector de izquierda radical que los
sustenta más allá de tantas chambonadas.
Este es el final de la trama de un pésimo sainete mal dirigido y peor actuado, que
millones de ciudadanos han soportado antes de arrojar resueltamente tomates
descompuestos sobre un elenco inorgánico de actores sin talento, que no han sabido
qué obra representar arriba del escenario que se les hunde.








