El alza del precio de los combustibles no solo afectara a los transportistas y
automovilistas, sino que producirá un efecto dominó que alcanzará todas las
actividades nacionales, sin excepción.

Ello, por cuanto, el factor combustible es un insumo insustituible en el
funcionamiento del sistema económico y su precio sea al alza o la baja,
necesariamente se traspasa a todos los precios de los productos y servicios.
Hay que tener presente que el alza de los combustibles se traduce
necesariamente en el IPC y en la inflación. Y con ello en toda la cadena
productiva.
A mayor abundamiento hay que señalar que desde hace muchos años, los
productos, en nuestro país, se transportan vía transporte de carga. El aumento
que experimentó el precio del diésel – principal combustible utilizado los
transportistas – se traducirá en un aumento de los productos y bienes en general.
Se produce así, un efecto dominó que afecta toda la economía y que en definitiva
se traduce en más inflación y en un deterioro del nivel de vida de las personas. De
acuerdo a la opinión de los analistas, la inflación en Chile, a raíz del mayor precio
de los combustibles, llegara a un 4 % este año.