El gobierno de Gabriel Boric se ha jugado por entero para lograr que los diversos sectores políticos y sociales del país apoyen la candidatura de Michel Bachelet a la Secretaria General de Naciones Unidas.
Incluso han presionado al presidente electo José Antonio Kast para que se pronuncie a favor de esta postulación. Kast, en todo caso, señaló días atrás que su gobierno, después del 11 de marzo, cuando asuma, se pronunciará sobre esta candidatura.
El Gobierno, frente a la duda existente entre la mayoría de los adherentes de Kast, por el incierto apoyo a candidatura de Bachelet señaló a través del ministro Elizalde: “Esperamos que todos se pongan la camiseta”.
Sin embargo, es muy probable que el apoyo a Bachelet se vaya diluyendo pues la mayoría de los partidarios del presidente electo no quieren que su futuro gobierno apoye a Bachelet, por ser esta, una entusiasta partidaria del comunismo. Los dirigentes de los partidos políticos que apoyan a Kast y la gente recuerda como en una reunión en Cuba, años atrás, salto de su asiento y corriendo como una colegiala, fue a saludar a Fidel Castro. Tampoco olvidan que ella sepultó a la Concertación, creando la Nueva Mayoría a la cual incorporó al Partido Comunista. La gente tampoco olvida que fue reticente para condenar, como correspondía a las dictaduras de Venezuela, Cuba y Nicaragua.
Además, la gente tampoco olvida que en su segundo mandato, el país tuvo un débil crecimiento económico, de solo un 1,8% igual al que tendrá el gobierno de Gabriel Boric.
José Antonio Kast se reunió – en una reunión protocolar – con la expresidenta Bachelet después de su triunfo electoral, en la cual señaló a los periodistas que no comunicará una decisión hasta el 11 de marzo.
A pesar de lo anterior, el gobierno actual señaló que se iba a inscribir como candidata a Bachelet, durante su mandato presidencial.








