Las acciones europeas alcanzaron su nivel más bajo en más de dos meses debido al aumento en los precios del petróleo y el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán. El índice STOXX 600 cayó un 0,6% en su tercera sesión consecutiva en descenso, tras haber registrado su peor rendimiento semanal en casi un año. Europa, que depende en gran medida de la importación de gas natural licuado y petróleo, enfrenta una situación delicada: el precio del crudo subió más del 25% y se situó por debajo de los 120 dólares por barril, lo que intensifica las preocupaciones sobre la inflación y la vulnerabilidad ante crisis de suministro.
La incertidumbre geopolítica se agravó luego de que Irán nombrara a Mojtaba Khamenei como sucesor de su padre, el líder supremo Ali Khamenei, reforzando la influencia de los sectores de línea dura y cerrando las posibilidades de un rápido fin de la guerra. Los bancos centrales europeos enfrentan presión del mercado para aumentar las tasas de interés. El Banco Central Europeo podría realizar un ajuste en junio o julio, mientras los rendimientos de los bonos alcanzaron niveles máximos de un año.
FOTO DE ARCHIVO: Se ven los precios de la gasolina en una gasolinera Shell mientras el precio del petróleo y el gas se dispara en medio del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, en Washington, D.C., EE. UU., el 5 de marzo de 2026. REUTERS/Ken Cedeno
Dentro del STOXX 600, el sector energético fue el único que concluyó la jornada al alza, con un incremento del 1,4%. Por el contrario, las acciones inmobiliarias fueron las más perjudicadas, perdiendo un 2,7% debido al temor de que la inflación reduzca las expectativas de recorte de tasas. Los bancos continuaron la tendencia negativa, cayendo un 0,5%, mientras que las acciones de viajes y ocio descendieron un 2%. La bolsa de Fráncfort llegó a su punto más bajo en más de diez meses. Los mercados de Milán y Madrid tocaron mínimos de tres meses, y la bolsa de París registró su nivel más débil en más de cinco meses








