En las elecciones presidenciales en Brasil, el actual Presidente Lula del Partido de
los Trabajadores y el retador, el senador Flavio Bolsonaro del Partido Liberal,
inician la última semana de campaña para convencer a los brasileros de las
bondades de sus respectivas candidaturas. Sin embargo, una noticia falsa, como
tantas otras que circulan en los últimos días de las campañas – en Brasil y en
todas los países del mundo occidental – sobre un hipotético plan de Bolsonaro de
quitarle a Nuestra Señora de la Aparecida su estatus oficial género una verdadera
batalla comunicacional entre ambos candidatos a la presidencia.

La polémica – una fake news – desató una controversia religiosa sobre la Virgen,
que emporcó el debate entre ambos postulantes. Nuestra Señora de la Aparecida
o Nuestra Señora de la Concepción Aparecida, es la mariana patrona de Brasil. Su
santuario se ubica en la localidad de Aparecida en el estado de Sao Paulo y su
fiesta nacional se conmemora todos los días 12 de octubre.

La polémica que involucro no solo a ambos candidatos sino que también a la
jerarquía eclesiástica de Brasil, a los medios de comunicación y en general a todo
el pueblo, se produjo en un contexto de extrema paridad en los sondeos, pues casi
todas las encuestas anticipan un empate técnico entre ambos candidatos y una
casi segura segunda vuelta electoral.

Las encuestas muestran diferencias mínimas entre ambos candidatos y un casi
seguro balotaje. En el balotaje, la encuesta Quaest, establece que ambos
presidenciables contarían con el 42% de los encuestados. La encuestadora BTG
Pactual/Nexus da un 46% al presidente Lula y un 44% al senador Bolsonaro.
Ambas encuestas tienen un margen de error de dos puntos porcentuales.
En Brasil el tema religioso, en las elecciones, tiene enorme importancia, razón por
la cual el fake news ya señalado, generó huna verdadera campaña campal
comunicacional. Según las encuestas, el mundo evangelico estaría
mayoritariamente apoyando al senador Bolsonaro, como lo hiciera en la elección
pasada, con el ex Presidente Bolsonaro, padre del senador.

De allí que el rumor creara en el mundo católico una legítima inquietud y que los
dirigentes de la campaña de Bolsonaro acusaran a los publicistas del Presidente
Lula de haber sido los creadores del rumor de que en un eventual triunfo de
Bolsonaro se le quitaría a Nuestra Señora de la Aparecida su estatus oficial como
protectora de Brasil.

Bolsonaro acusó a miembros de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil de
ayudar al Presidente Lula a difundir lo que calificó como “la mayor fake news de la
campaña”. Señaló el senador: “Sé que el Partido de los Trabajadores lleva varios
días intentando difundir esta noticia falsa y, lamentablemente, con la ayuda de
personas de la Conferencia Episcopal lo han conseguido”.

Durante los últimos días de la campaña presidencial los obispos brasileños han
incrementado sus pronunciamientos sobre los temas de la democracia, la pobreza,
el medio ambiente y otros asuntos públicos, pero sin manifestar formalmente su
respaldo a ningún de los dos candidatos.