El Presidente Boric, tomó la decisión de postular a Michelle Bachelet a la Secretaria General de las Naciones Unidas, sin cumplir con el requisito mínimo de consultar a los principales partidos de su coalición  y tampoco a los partidos de la hasta hoy oposición. Sin embargo, Boric, la presenta como si fuera un tema de Estado.

Ello no es así. Por mucho que la candidatura sea apoyada por México y Brasil, países gobernados por políticos de izquierda. La candidatura de Bachelet, no tiene según las últimas encuestas realizadas sobre el tema, un apoyo mayoritario de los chilenos. Muy por el contrario, son más los que no están de acuerdo con ella, que los que la respaldan.

Además, y este si es un factor importante, la candidatura debería sortear el veto de los Estados Unidos para tener éxito. Y recientemente, el nuevo embajador de USA en Chile, señaló de manera pública que su gobierno está analizando una a una las diversas candidaturas presentadas.

Tampoco ayuda que el presidente Boric, a raíz de la situación que vive Cuba, hubiese manifestado una crítica directa a Donald Trump. Según diversos analistas internacionales, con esa crítica Boric sepultó la candidatura de Bachelet.