Un conflicto insospechado podría generarse con Argentina a raíz de que el
carguero chileno Danstar zarpará en el próximo mes para inaugurar una nueva
ruta comercial marítima entre Punta Arenas y las Islas Malvinas. Las Islas
Malvinas son un territorio británico de ultramar cuya soberanía es objeto de una
larga disputa entre Argentina y el Reino Unido.

El archipiélago de las Malvinas está actualmente bajo control del Reino Unido
desde 1833, cuando fuerzas navales británicas expulsaron a las autoridades
argentinas. El 2 de abril de 1982, la dictadura argentina inició la Operación Rosario
para recuperar las islas por la fuerza, lo que desencadenó la Guerra de las
Malvinas. El conflicto duró 74 días y terminó el 14 de junio de 1982 con la victoria
británica y la rendición de las tropas argentinas.

Las islas cuentan con cerca de 3.660 habitantes, en su mayoría de origen
británico. En un referéndum realizado en 2013, el 99,8 % votó a favor de seguir
siendo un territorio del Reino Unido. Argentina no reconoce la autodeterminación
de los isleños en este caso, argumentando que la población original fue expulsada
en 1833.

Los reclamos diplomáticos continúan vigentes, aún más, se han reactivado por el
gobierno de Javier Milei e incluso se han registrado ejercicios militares británicos
de entrenamiento en la zona.

En este contexto, la embarcación comercial chilena Danstar que pertenece a la
naviera privada Easter Island Logistics. Recibió en los astilleros de ASMAR en
Punta Arenas acondicionamiento técnico para realizar el primer viaje comercial
desde Chile a las islas Malvinas.

El primer viaje comercial hacia Puerto Stanley en el archipiélago se realizará a
comienzos del próximo mes de diciembre del presente año. El recorrido
comprende unos 900 kilómetros y tardará aproximadamente dos días y medio
El carguero chileno transportará alimentos, frutas, lácteos, madera, cemento, gas
licuado y maquinaria pesada.

La nueva ruta busca ofrecer una alternativa más corta frente al abastecimiento
tradicional que se realiza desde Montevideo, pues esta implica recorrer casi 2.000
km.

La iniciativa generó un debate sobre la navegación en la zona austral y la postura
de Argentina respecto al tránsito comercial. A pesar de lo anterior, las cancillerías
han descartado conflictos y ratificado la vigencia de los tratados internacionales de
libre navegación y paso inocente.

Sin embargo, diversos trascendidos así como fuentes diplomáticas han señalado
que existe la posibilidad de que la armada argentina intercepte al carguero chileno,
pues esta sería una prioridad para el actual gobierno argentino. Según diversos
analistas, en los últimos 20 años, existen a lo menos tres casos en que buques
chilenos han sido interceptados por fuerzas navales argentinas en el Atlántico.
Frente a lo anterior, un grupo de ex almirantes de la Armada de nuestro país, han
señalado que Chile debería responder a la posibilidad anterior, con una escolta de
buques de la Armada que acompañe al buque comercial para garantizar la libre
navegación, establecida en el Derecho del Mar.