Por Jorge Varela
Analista político
Carolina Tohá virtual candidata de una parte del oficialismo izquierdista chileno, ha
expuesto ciertas ideas que permitirán dibujar lo que pueden ser algunos pilares de
su plataforma presidencial, en la eventualidad de asumir este tremendo desafío y
aventura a la vez. “El progresismo no puede ser una lista de reivindicaciones”, le
ha dicho a un grupo de estudiantes del movimiento Nueva Acción Universitaria
(NAU), ente fundador del gobernante Frente Amplio. (“¿Heredar o transformar? El
futuro de la centroizquierda en Chile”, conversatorio, 27 defebrero de 2025)
Una sociedad progresista cohesionada
En el encuentro mencionado la ex-ministra de Interior exhortó a “sacar lecciones
de los porrazos más recientes”, entre éstos el fracaso estrepitoso del proyecto de
reforma constitucional surgido del sector: “el más bochornoso que hemos tenido
en la historia las izquierdas chilenas”. “Nos farreamos la oportunidad más grande
que habíamos tenido en la vida”. Según su postura, “tiene que generarse una
manera de hacer sostenible la idea de una sociedad cohesionada, donde las
identidades (feminista, sexista, ecologista, étnica) son mucho más dispersas”. Al
individuo, “a ese tipo de sujeto, que es más variado, más autónomo, tenemos que
proponerle una sociedad, no solamente una solución a sus problemas”.
“Preferimos hablarles a grupos pequeños, temáticas particulares, que están
preocupados de temas específicos”. “A la mayoría de los chilenos y chilenas, a su
cotidianidad, a sus preocupaciones, a sus gustos, les hablamos muy poco”. “Hay
una necesidad de hacer un progresismo que conecte de nuevo con ese mundo
mayoritario, que son las personas que viven de su trabajo,…para las cuales tiene
que haber respuestas progresistas, pero respuestas”. “Las respuestas no pueden
ser ‘aguántese’,…o ‘retrógrado’, como muchas veces la izquierda les ha dicho a
esas personas”. (“La Tercera”, 27 de febrero de 2025)
Las fórmulas de Tohá y Bachelet
La idea de Tohá de generar una sociedad progresista cohesionada, ¿es la única y
gran solución destinada a solucionar los problemas importantes de la mayoría?
¿En qué se diferencia su fórmula de la propuesta de Michelle Bachelet?, otra de
las figuras gastadas queaparece en las tratativas estratégicas de quienes intentan
definir la candidatura que liderará a la izquierda palaciega en las próximas
elecciones. Bachelet ha escrito acerca de: ¨construir una sociedad próspera y en
paz,…una sociedad justa y equitativa”. “Poner a las personas en el centro es lo
que nos ha caracterizado como progresismo,…es lo que no podemos olvidar
nunca como sector”. “Nuestros principios y valores se deben traducir en ideas y
propuestas concretas”. “Debemos construir nuestra unidad en torno a las
demandas mayoritarias,…con más crecimiento económico, con menos inflación,
con más seguridad”. Bachelet -para ser preciso- no ha renunciado a lo que
denomina compromiso con el medio ambiente y a los avances en materia de
derechos de las mujeres. A su juicio, “la unidad como progresismo debe basarse
en ideas en común, pero también debe traducirse en un pacto político lo más
amplio posible que refleje la diversidad de nuestra sociedad”. (Artículo “Primero
ideas y unidad”, “El País” de España, 26 de enero de 2025)
Lo que está clarísimo es que ambas ‘mellizas socialistas’ se asilan en un
planteamiento común: el cacareado ‘progresismo’ de izquierda y que coinciden
primariamente en una visión de sociedad inspirada en éste. El matiz que marca
diferencias mínimas radica en el énfasis con el cual abordan la aplicación
específica de ciertas políticas identitarias.
El ungüento progresista
El progresismo es ese ungüento milagroso al cual están recurriendo los dirigentes
de izquierda y quienes habitan La Moneda para esparcirlo por aquellas heridas
que han sufrido tras deambular de fracaso en fracaso. En época de ‘entierro de
carnaval’ el progresismo es un muy buen disfraz para bailar al ritmo de tambores y
maracas, de cantos, de bulla, de colores, de doncellas que danzan con dulzura, en
un ambiente propicio donde cualquier diablo rojo o diabla se viste de ángel
salvador.
¿Cuál es la idea estratégica subyacente?
Levantar “una fuerza progresista que sea capaz de crear, -antes que una sociedad
que profundice la democracia y la justicia social-, el horizonte de sentido que la
sustenta y buenas razones para justificar las luchas que acercan hacia ese
horizonte”. (Transcripción del documento “Manifiesto del Socialismo Democrático”,
elaborado por un sector del Partido Socialista, 2 de abril de 2024) Si así fuere,
Carolina está más cerca de esta estrategia pedagógica que la ex-Presidente
Michelle Bachelet.
Riesgos y amenazas del relato de Tohá
Tohá se comportó con extrema lealtad durante su gestión: no le importó
involucrarse en la campaña del ‘Apruebo’ al primer proyecto constitucional
rechazado rotundamente por la ciudadanía, privilegiando la unidad y capacidad de
articulación de la izquierda. Desde su visión “lo que sucede en Chile obedece a un
colapso político más que a un cuestionamiento del modelo neoliberal o al
agotamiento de la estrategia económica”. En su opinión, “se ha abierto una
ventana para que Chile se desprenda de sus herencias neoliberales y reformule su
modelo de desarrollo”.
No obstante, lo que ha hecho explotar a Chile, -según su enfoque-, “es la
incapacidad del sistema político de destrabar los debates que no tenían una salida
en el marco de la institucionalidad vigente”. A lo anterior suma “la crisis de las
formas convencionales de representación política y social, incluyendo la
decadencia de los partidos tradicionales”, entre otras. (Carolina Tohá, “Chile o el
vértigo del futuro”, Nueva Sociedad Nº 286, marzo-abril de 2020) “Su relato va
más allá: “son tan profundos y variados los elementos que tensionan hoy el mundo
que se puede decir que, más que tratarse solamente de una crisis del modelo
neoliberal, esto es un cambio de era, una transición mayor que es difícil de
dimensionar”. (“Chile o el vértigo del futuro”, Nueva Sociedad Nº 286, marzo-abril
de 2020)








