Algunas de las observaciones relevantes en esta ocasión fueron:
– El escenario internacional se ha vuelto aún más incierto debido a los cambiantes anuncios acerca de la política comercial de Estados Unidos y sus repercusiones.
– Se desconoce el alcance, desarrollo y eventuales impactos de los conflictos militares en Medio Oriente sobre la economía mundial y chilena.
– El comercio exterior entre Chile y el resto del mundo se ha mantenido dinámico, mientras que los hogares y empresas no han visto afectadas mayormente sus expectativas.
– En el escenario central, el precio del cobre se corrige y el del petróleo se reduce, lo que lleva a prever mejores términos de intercambio que hace unos meses.
– Para lo que queda del año se estima un crecimiento económico entre 2,0% y 2,75%, lo que mejoró la proyección del IPoM anterior, que se había registrado entre un 1,75% y un 2,75%.
– A nivel nacional, la inflación se ha reducido en línea con lo esperado y se han moderado los riesgos al alza que se habían levantado en la primera parte del año.
– Se sigue estimando que el PIB evolucionará en torno a su tendencia en los próximos trimestres y que la inflación convergerá a 3% en la primera mitad de 2026.
– La tasa de desocupación ha subido y la creación de empleos se ha relentizado. Los salarios, por su parte, están creciendo en tasas bastante mayores a sus promedios históricos.
– La Tasa de Política Monetaria se mantiene en un 5% e irá aproximándose a su rango de valores neutrales en los próximos meses.








