El proyecto para instalar un cable submarino entre Chile y China no solo ha causado un impasse en las relaciones entre el gobierno de Boric y el gobierno norteamericano, sino que tenido un efecto directo sobre la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaria General de las Naciones Unidas.

La sorpresiva sanción del gobierno americano, que revocó las visas de tres altos funcionarios de nuestro país, fue respondida de manera airada por el mismo Presidente Gabriel Boric, situación que agrega un nuevo punto de conflicto con el gobierno de Donald Trump.

El conflicto, que podría seguir escalando en intensidad, no tiene sin embargo destino, pues al gobierno del frenteamplista le quedan solo unos pocos días en funciones. Sera José Antonio Kast, quien deberá sortear las dificultades y recomponer las relaciones con el gobierno americano. Ello quedó clara, pues el nuevo embajador de los EE UU en Chile, señaló recientemente que “ya están trabajando con el equipo de Kast, y están muy contentos de las coincidencias logradas”.

El conflicto en todo caso, tuvo una víctima: la candidatura de Bachelet a la Secretaria General de las NN UU. Conocida es la cercanía ideológica entre Boric y Bachelet, ambos son pro comunistas. Los ataques de Gabriel Boric a Donald Trump se traducirán en que este “vete” la candidatura de la ex presidenta, transformando su candidatura, en inviable.

Así, el “gustito” que se había dado el Presidente Boric de transformarse en un personaje mundial al promover la candidatura de Bachelet habrá terminado en un rotundo fracaso.