El proyecto de reforma a las pensiones fue aprobado en el Congreso Nacional
gracias a un acuerdo entre el oficialismo y parlamentarios de Chile Vamos. El
proyecto, era una de las promesas programáticas de la candidatura del hoy
Presidente de la República Gabriel Boric.

Para el gobierno, era imperioso lograr que este proyecto se aprobara para tener
algo que exhibir ante la ciudadanía que en los últimos meses solo había venido
conociendo los escándalos financieros como el caso fundaciones; el caso
Monsalve y recientemente el caso ex Casa de Allende, episodios todos, que han
contribuido a la baja aprobación que el gobierno y en especial el presidente logran
en todas las encuestas.
La aprobación de la reforma de pensiones, según autoridades de gobierno, por
mejorar en el mediano plazo las pensiones de alrededor de un millón de jubilados
podría revertir positivamente la curva de apoyo al gobierno. Para lograr una
aprobación rápida del proyecto, el mandatario uso la facultad presidencial para
convocar a la Cámara de Diputados a votar la iniciativa,
Sin embargo, la reforma a las pensiones no logró un apoyo total de los distintos
sectores políticos y o de los técnicos. El Partido Republicano, el Partido Nacional
Libertario, el Partido Social Cristiano y varios parlamentarios de Chile Vamos no
apoyaron el proyecto. Por otro lado, en el sector oficialista, también hubo
descuelgues. En especial, parlamentarios del Partido comunista y del Frente
Amplio apoyaron el proyecto con serias reservas, pues la reforma no logró lo que
esperaban: el fin de las AFPs.
También, muchos técnicos de prestigio manifestaron su preocupación por el tema
financiamiento de la reforma que según estiman, tendrá un costo de cinco mil
millones de dólares. Sostienen que no habrá financiamiento para esta cifra.