En una de las últimas reuniones del Consejo Fiscal Autónomo los consejeros del organismo – poco antes de que el Gobierno informara sobre el déficit estructural del año 2025 – han señalado que existe una serie de preocupaciones, que podrían afectar al futuro Gobierno de José A. Kast.
El déficit fiscal, según se conoció el viernes pasado, llegó a 3,6%, cifra muy lejana del 2,2% proyectado el año pasado y más distante aún del 1,1% que habían estimado en 2024.
Preocupa a los consejeros del CFA que las estimaciones de ingresos para este año no correspondan a la realidad. Existe preocupación por el riesgo de una nueva sobreestimación de ellos. En febrero, el CFA había señalado: “Resulta preocupante la significativa brecha registrada entre la proyección de los ingresos fiscales y su ejecución efectiva, así como la insuficiencia de los ajustes de gasto implementados durante el año – riesgos que fueron advertidos por el CFA en reiteradas ocasiones.”.
Luego, el CFA sumó otra preocupación. “Los espacios fiscales para el mediano plazo son aún más estrechos de lo contemplado por la Dipres, considerando que la programación financiera contempla el cumplimiento de compromisos legales, la continuidad operacional de los servicios y arrastres de inversión”. En marzo el CFA emitirá un informe sobre el desvío de las metas fiscales del año pasado. En él se incluirá una caracterización del incumplimiento para el periodo de análisis, sus causas y los riesgos que implica para la convergencia a un balance estructural.
El presidente electo, José Antonio Kast, ha manifestado su preocupación. “Tenemos un problema de gasto excesivo, esos son números objetivos, no es algo que nosotros estemos diciendo”.








