La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) denunció – en un informe entregado a la publicidad con esta fecha – las “violaciones masivas, graves y sistemáticas” de las libertades fundamentales en Cuba. Señala también, que se ha producido en la dictadura cubana el “recrudecimiento de la violencia contra la disidencia”.

En su informe anual, la Comisión señaló que “sigue recibiendo información sobre violaciones a derechos fundamentales en Cuba” y que “ha sido alertada sobre actos que comprometen seriamente la libertad, la seguridad personal y la integridad física de la población”, afectando principalmente a “líderes sociales, opositores políticos, activistas y periodistas independientes”.
El informe señala también que los defensores de los derechos humanos en la isla actúan en “un ambiente hostil y represivo por parte del Estado”, donde se han intensificado los “patrones de criminalización, persecución y hostigamiento” en un “contexto de cierre total del espacio cívico”.
El Informe Anual condena los “reiterados actos de malos tratos y torturas” hacia los presos políticos. Destaca como positiva la medida de la excarcelación de 553 presos, en enero de 2025, pero lamenta “la ausencia de datos oficiales actualizados sobre las personas encarceladas”.