La crisis de la dictadura cubana se está agudizando día a día. El “paraíso comunista” se ha transformado en un país del siglo XIX. Hoy vive además una crisis energética severa, que ha obligado al sufrido pueblo cubano a buscar diversas alternativas para sobrellevar los apagones y la falta de combustible. Muchas familias han comenzado a utilizar el carbón para cocinar, y, según se supo, las familias de los altos personeros del régimen castrista han instalado paneles solares para sortear la crisis.
Según una información publicada por el diario digital Infobae, “en los márgenes de una carretera al sureste de la capital, se multiplican los vendedores de carbón vegetal y braseros hechos con materiales reciclados. “Ya todos sabemos lo que viene. No hay combustible, así que hay que buscar otras opciones”, comentó Niurbis Lamothe, de 53 años, tras adquirir una cocina artesanal”. Pero, el problema no es tan simple, pues el precio de una bolsa de carbón, es de US $ 5,25, que representa la mitad del salario medio en Cuba. El carbón es en todo caso, una opción accesible para muchas familias cubanas.
Esta demanda por carbón se ha acrecentado en las últimas dos semanas. Antes el carbón era para restaurantes, ahora la mayoría lo compra para la casa. Y como suele ocurrir, muchos cubanos compran varios sacos para estar preparados ante los múltiples apagones.
Hay que señalar que en 2025, Cuba sufrió una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) del 5% según el Centro de Estudios de la Economía Cubana dependiente de la Universidad de La Habana. Cuba acumula ya tres años consecutivos de caída y una contracción superior al 15% desde 2020, lo que refleja un patrón de estancamiento estructural que el propio informe califica como resultado de un “modelo económico agotado”.








