El candidato republicano José Antonio Kast y la candidata comunista
Jeannette Jara se enfrentaron en un duro y último debate previo a la
elección del próximo día 14 de diciembre, cuando casi catorce millones
de chilenos elijan al próximo presidente de la república.

Ambos candidatos, tenían muy claro que el debate organizado por
ANATEL, Asociación Nacional de Televisión, era la última oportunidad
que tenían para sumar apoyos de los auditores indecisos y de aquellos
que piensan votar nulo o blanco.
El papel de ambos candidatos era distinto. José Antonio Kast, con una
notoria ventaja según las encuestas, debería mantener los capoyos
logrados hasta la fecha y no cometer algún error de grueso calibre que
le hiciera perder votos. La candidata comunista por su parte, debería
como lo hizo en el debate anterior, salir de manera agresiva a
enfrentar a Kast, con el objeto de que este se ofuscara y pudieses
cometer algún error de importancia.
Así las cosas, el debate transcurrió en un clima tenso, áspero y
cargado de conflictividad. Kast pudo salir bien de las arremetidas de
Jara, que aprovecho el tema de las “40 horas” en las pymes y el tema
de la conmutación de penas a reos de avanzada edad, para tratar de
orquillar al candidato republicano, quien, a diferencia del debate
anterior, ahora tuvo una postura más activa y resuelta. Kast remarcó
que la candidata comunista es la continuadora del actual Gobierno
criticando duramente su gestión como ministra de Boric.
Jeannette Jara, por su parte, insistió en su estrategia agresiva
señalando que las propuestas de Kast no serían viables.