El Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva desesperado por la posibilidad de perder las elecciones de segunda vuelta, enviará al Congreso un proyecto de ley para condonar 3,6 millones de micro emprendedores que mantienen deudas con el Estado por unos(US $ 2.510 millones. El anuncio se hizo a 12 días de la segunda vuelta presidencial del 25 de octubre.
Se trata de condonar las deudas tributarias de las pequeñas y micro empresas siempre que el Congreso apruebe la norma. El proyecto, que demuestra hasta dónde puede llegar un gobierno populista, demuestra además la desesperación del gobierno de Lula ante la posibilidad de que el senador Bolsonaro gane las elecciones presidenciales.
El ministro de Hacienda, Dario Durigan, señaló al respecto que el Estado también comprará deudas de estos trabajadores con bancos y las ofrecerá con descuentos de al menos el 90%. Lula justificó la presentación del proyecto en una ceremonia en el Palacio de gobierno Planalto, en Brasilia, señalando “Todo el mundo sueña con trabajar por cuenta propia, todo el mundo sueña con prosperar y con tener un negocio”, “Nadie quiere ser un pequeño empresario toda su vida, la gente quiere crecer; corresponde al Gobierno proporcionar las condiciones”.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva —candidato a la reelección presidencial por el Partido de los Trabajadores (PT)—, y el ministro de Hacienda de Brasil, Dario Durigan, durante una ceremonia en el Palacio de Planalto en Brasilia, Brasil, el 13 de octubre de 2026. REUTERS/Adriano Machado.
Sobre la deuda con los bancos, Lula prometió: “Vamos a comprar hasta el 95 % de la deuda de los emprendedores para que podáis comenzar de nuevo porque creyeron en este país y debemos ayudaros a salir del ahogo”.
En la primera vuelta de la elección presidencial, el senador del Partido Liberal Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, obtuvo 47,03% de los votos válidos frente al 45,16% de Lula. La empresa encuestadora Datafolha, en un sondeo realizado entre el 6 y el 8 de octubre, dio a Flávio Bolsonaro el 49% de las intenciones de voto y a Lula el 45%, con un margen de error de dos puntos. Entre los votos válidos, la distancia fue de 52% a 48%.








