La flagrante violación del artículo 60 de la Constitución Política de la República,
una norma constitucional que vela por la honestidad y castiga las malas
prácticas en que pudiesen caer ministros y parlamentarios, que contraten con
el Fisco, obligaba al Tribunal Constitucional a destituir a la senadora Isabel
Allende. Y así ocurrió.
Dice el artículo 60 de la Constitución: “cesará en el cargo el diputado o
senador que durante su ejercicio celebrare o caucionare contratos con el
Estado”.
Este histórico fallo del Tribunal Constitucional, golpeó al mentón del oficialismo
y al Partido Frente Amplio, transformándose en un bochorno de proporciones
para el Presidente Boric, principal impulsor del proyecto destinado a comprar la
casa del ex presidente Allende. Este bochorno se suma a otros cometidos por
funcionarios o militantes oficialistas, que han conmocionado a la opinión
pública.
El Tribunal Constitucional por ocho votos contra dos, acordó acoger la
presentación efectuada por varios diputados del Partido Republicano y de la
coalición Chile Vamos, que acusaron que la legisladora de haber infringido el
artículo 60 de la Constitución al suscribir con el Estado una escritura de
compraventa de la casa de calle Guardia Vieja, que perteneció al expresidente
Salvador Allende.
Hay que destacar, que es la primera vez en la Historia constitucional de nuestro
país, que el Tribunal Constitucional – a través de un fallo – cesó en sus
funciones a un parlamentario.








