Por Renato Ahumada C.
Director ElCordillerano.cl
Una pregunta recorre insistentemente en las diversas cancillerías de los gobiernos de occidente: ¿Tendrá Irán, la voluntad y la capacidad para bloquear el estrecho de Ormuz, para desestabilizar la economía mundial?.
El estrecho de Ormuz es una vía marítima vital para el petróleo y en general para el comercio, que conecta el golfo con el océano abierto, tremendamente difícil de proteger y de vital importancia para la economía mundial: por allí pasa el 20% del petróleo mundial a sus destinos tradicionales. Diversos analistas han señalado que el estrecho de Ormuz está asociado al sistema energético mundial, siendo su cierre o bloqueo un problema que pondría en jaque a la economía mundial.
El estrecho es extremadamente vulnerable a los ataques, pues en su punto más angosto solo tiene 34 kilómetros de ancho, esto es, a tiro de cañón de la frontera sur de Irán y también a poca distancia del Yemen, donde actúa el grupo terrorista denominado Movimiento de los huties o hutchi de ideología chi, que controla la zona norte del país y está financiado por Irán. El estrecho, podría representar para Irán una ventaja asimétrica frente a sus enemigos.
Según los servicios de inteligencia de Israel y los Estados Unidos, los recientes ataque efectuados por estos países, en contra de Irán, permitieron hundir a una gran parte de la armada iraní. También, cientos de sus misiles de largo alcance han sido destruidos, pero el país tiene la posibilidad concreta de atacar a los barcos de diversas banderas que pasan por el estrecho, bloqueando el paso de las naves que transportan petróleo. El bloqueo del estrecho – de hecho – ha hecho subir el precio del petróleo y del gas natural a más de los 100 dólares el barril, un aumento del 40 % del precio que tenía antes del inicio de la guerra.
Irán ha logrado poner en operación cientos de lanchas rápidas, manejadas por miembros de la Guardia Revolucionaria, capaces de disparar un misil en contra de cualquier barco petrolero que ose desplazarse por el estrecho. Estos ataques han paralizado el tráfico de barcos petroleros. El presidente Donald Trump, podría ordenar a la Marina norteamericana escoltar a los buques petroleros, tan como lo hicieron en el año 1980 con ocasión de la guerra entre Irán e Irak. Pero hacerlo es peligroso y arriesgado pues existen cientos de misiles desplazados por Irán a lo largo de la costa del estrecho. El presidente Trump pidió a los países europeos de la OTAN enviar buques de guerra al estrecho. Pero la respuesta fue mayoritariamente negativa. Alemania, Japón y Australia descartaron esa posibilidad. La Unión Europea se negó a la solicitud del presidente norteamericano. Los analistas por su parte han señalado que el problema radica en que los buques petroleros son muy vulnerables a los cohetes y misiles disparados por las lanchas rápidas de la Guardia Revolucionaria Iraní. Según los analistas, el problema del estrecho no tiene una solución militar y que es necesario avanzar en una solución política, diplomática.








