Un informe del Banco Mundial establece que, pese a una recuperación incipiente, América Latina y el Caribe seguirán teniendo un menor crecimiento entre las economías en desarrollo en un entorno global marcado por el resurgimiento del proteccionismo, las tensiones comerciales con los Estados Unidos y un escenario político mundial bastante revuelto.
El Banco Mundial, en el caso de Chile, recortó la estimación de crecimiento económico estimando que la expansión de la economía (PIB) solo llegaría en 2025, a un 2,1%, debido al resurgimiento del proteccionismo generado por las políticas del gobierno norteamericano y el proceso de la elección presidencial. Para el año 2026, el Banco Mundial, espera que el Producto Interno Bruto se expanda entre un 2,2% y un 2,1% en 2027. La expansión moderada estaría impulsada por la inversión minera y la demanda por cobre y litio, productos que son claves para el desarrollo de las tecnologías de energía renovable.
El crecimiento promedio regional – según el Banco Mundial – sería de un 2,3% en 2025, en un ambiente internacional de desafíos internos como externos.
El organismo señala que existe un serio riesgo de vulnerabilidad de la economía de nuestro país, por una posible desaceleración de la economía china, en particular del sector inmobiliario, que tradicionalmente es uno de los principales compradores de cobre.
México: La economía mexicana es la más integrada a EE.UU., razón por la cual, se verá particularmente afectada por las nuevas barreras comerciales impuestas por el gobierno de Donald Trump, que aplica aranceles del 25% sobre los productos. El informe anticipa un crecimiento mexicano de solo un 0,8% en 2025 y de un 1% en promedio para los años 2026-2027.
Argentina: El Banco Mundial proyecta que Argentina tendrá un crecimiento este año de un 5,5 %, tras dos años de recesión. La agricultura, la energía y la minería, y las políticas de estabilización macroeconómica, eliminación de controles cambiarios y reformas pro mercado posibilitarán el mayor crecimiento.
Colombia: El país tendrá un crecimiento del 2,5% en 2025 y un promedio de 2,8% en 2026-27 basado en el crecimiento del consumo privado y una recuperación de la inversión. La inflación en Colummbia sigue en descenso.
Perú: Se anticipa una expansión del 2,9% en 2025 y un promedio de 2,5% en los años siguientes. Las inversiones mineras -especialmente en cobre – y los proyectos de infraestructura serán el pivote del crecimiento.
Brasil: Es la mayor economía latinoamericana, enfrentará una desaceleración importante: del 3,4% en 2024 al 2,4% en 2025, y un promedio de 2,2% en 2026-27. La menor inversión y un consumo más débil frenan el crecimiento, aunque la reducción de tasas de interés (del 13,75% al 10,5%) debería aliviar parte de las presiones inflacionarias.








