Por Renato Ahumada C
Director El Cordillerano

El papa Robert Francis Prevost, al ser elegido como el líder máximo, de la Iglesia
Católica, eligió el nombre de León XIV, para ejercer su alto ministerio, siguiendo
una tradición que ya tiene casi mil 500 años. Lo hizo, en una decisión que permite
calcular que su pontificado busca seguir la ruta de la encíclica Rerum Novarum, en
la que el Papa León XIII estableció los lineamientos de la Doctrina Social de la
Iglesia.

La encíclica Rerum Novarum, (de las cosas nuevas) abordó en 1991 los
principales aspectos de la cuestión social, fijando la posición de la Iglesia Católica
frente a la primera gran revolución industrial que cambio la realidad social de esa
época que se tradujo en una progresiva laicización de los gobiernos y las
instituciones; el industrialismo y la aparición del proletariado. Apareció en
momentos en que se produjo la consolidación del movimiento obrero; el desarrollo
de ideas anarquistas, socialistas y comunistas; y la consolidación del capitalismo.
La encíclica Rerum Novarum es la primera encíclica en la cual la Iglesia Católica
fijo su posición frente al liberalismo y al capitalismo, condenando el movimiento
socialista ateo; buscando el respeto de la persona humana y los problemas de los
trabajadores y sus organizaciones, reafirmando el derecho a la propiedad privada.
León XIV asume su alto cargo, en momentos en que la realidad social de los
trabajadores es muy distinta a la que existía cuando se presentó la encíclica
Rerum Novarum. Hoy los desafíos son otros: encontrar la paz mundial, la
humanización de la nueva revolución industrial, canalizar adecuadamente los
avances de la inteligencia artificial, el establecimiento de los Derechos Humanos,
la democratización de los países y las instituciones y la lucha por la dignidad
humana, la justicia, la educación y el acceso a la vivienda y el trabajo.
Roguemos porque el Papa León XIV pueda estar a la altura de ese gran desafío.