La renuncia de Paulina Vodanovic a participar en la carrera presidencial, se debe
a que su postulación no encontró apoyo popular como quedó demostrado en
varias encuestas realizadas en las últimas dos semanas. En ellas, la pre candidata
socialista marcaba menos de un 1% de apoyo. La renuncia, sin embargo, ha
dejado en evidencia que el P.S. vive una crisis integral que es de larga data y que
se agudizó por varios episodios puntuales que le golpearon con fuerza.

En las elecciones presidenciales de año 2017, el Partido Socialista, en lugar de
apoyar la postulación de Ricardo Lagos, lejos el mejor estadista del sector de
centro izquierda, se embarcó con la candidatura del periodista Alejandro Guillier
un candidato que no era representativo del socialismo; en la elección presidencial
del año 2021, el Partido socialista apoya la postulación de Paula Narváez, una
figura desconocida, sin carisma y que para la opinión pública no representaba al
socialismo; haber postulado a la presidencia a Michelle Bachelet, una ex
presidenta de la república que por muy valiosa que sea, se ha constituido en un
verdadero tapón que ha impedido el surgimiento de nuevos liderazgos y ante su
negativa a postular, haber impulsado la candidatura de Paulina Vodanovic, una
senadora designada, sin ningún arraigo popular y desconocida para la opinión
pública nacional.
El socialismo también ha sido sacudido por hechos recientes que han contribuido
a crear la crisis por la cual hoy atraviesa. Entre ellos: El episodio Manuel
Monsalve, un subsecretario del Interior que actualmente está en prisión preventiva
acusado de cometer diversos delitos; el episodio Isabel Allende y la compra de la
casa de calle Guardia Vieja y la renuncia a su precandidatura – después de solo 15
días de haber sido propuesta – de la senadora Paulina Vodanovic.
Hay que señalar, que más allá de estos errores, la ausencia de una política
destinada a la formación de nuevos liderazgos, la debilidad de las bases
territoriales del partido; el hecho de que la gran mayoría de sus dirigentes vivan
amparados por la comodidad de ser funcionarios públicos bien remunerados y
tener una representación parlamentaria importante, ha reblandecido al otrora
combativo partido.
La crisis socialista es el resultado de una línea política errada, que debe ser
enmendada para impedir que el otrora gran partido de la política chilena caiga en
la intrascendencia, como ya le ocurrió a otros partidos que en su momento fueron
actores importantes de la vida política de nuestro país.