La derrota de la candidata oficial del Partido Por la Democracia (PPD) Carolina
Toha en la Primaria Oficialista, ha remecido al llamado Socialismo Democrático
que han tratado en estos días, de determinar las causas de una derrota
impensada, hasta pocos meses atrás.
Las causas de la derrota son varias. Van desde el camuflaje de la candidata
ganadora Jeanette Jara que escondió las banderas del Partido Comunista, hasta
la ausencia inexplicable del apoyo que Michelle Bachelet debería haber dado a
Carolina Toha.
Toha, si bien no milita en el Partido Socialista, es hija de don José Toha, un
destacado militante socialista, ex Ministro del Interior en el gobierno de Salvador
Allende y dueño del diario “Ultima Hora”, que fuera un importante vocero del
socialismo en Chile. Bachelet, ingreso al Partido Socialista en 1971 fue integrante
del Comité Central de dicho partido en 1990 y Presidenta de Chile en dos
períodos, como militante socialista. Debió por lealtad al Socialismo Democrático
haber respaldado en esta elección a Carolina Toha. Y no lo hizo.
Su silencio pesó en la elección. Porque los silencios, muchas veces son más
poderosos que las palabras. Bachelet no movió un dedo por Toha. Muchos
analistas, que conocen a fondo la vida y milagros de la ex presidenta, han
señalado que más que socialista, ella es en realidad una ferviente partidaria del
Partido Comunista. Recuerdan que nunca condenó el muro de Berlín, ni tampoco
a las dictaduras de Cuba, Venezuela y Nicaragua. Recuerdan su admiración, no
disimulada, por Fidel Castro.
Y como tal, su silenció en esta elección favoreció a la candidata comunista.








