Diversos medios internacionales, tanto europeos como norteamericanos han
informado que nuevamente ayer y antes de ayer, Irán y Estados Unidos
intercambiaron una nueva ronda de ataques.

Ello paralizó el tráfico de buques petroleros. Antes del estallido de la guerra por el
estrecho transitaban cientos de barcos que transportaban unos 20 millones de
barriles de petróleo. Días antes, EE.UU. escoltó 40 buques con 18 millones de
barriles de petróleo por el estrecho de Ormuz.
Debido a lo anterior, el precio internacional del crudo registró una jornada de
marcadas alzas impulsados por las tensiones y expectativas del mercado
energético global. El barril de petróleo Brent para entrega en noviembre – que se
usa como referencia para los mercados internacionales y Europa – subió en un
1,08%, situándose en los US$96,66 por barril.
Lo anterior debido a que Irán volvió a atacar las bases militares estadounidenses
en Kuwait, haciendo caso omiso de las amenazas del presidente Donald Trump.
Kuwait señaló que había interceptado un ataque con misiles y drones procedentes
de Irán. Teherán, por su parte, detalló que había atacado la base aérea de Ahmad
al Jaber, en territorio kuwaití, “con misiles y drones”. Kuwait calificó los ataques
como una “grave violación de las normas del derecho internacional”. Irán también
señaló que había atacado la base aérea de Al Minhad, en los Emiratos Árabes
Unidos, hecho que fue desmentido por este país.
Irán ha prometido hacer “pedazos” a los EE UU su enemigo eterno, pues denuncio
que ataques estadounidense, habían bombardeado a los asistentes a una boda.
Denunció también, que los ataques norteamericanos dejaron un total de 19
muertos, entre ellos siete militares y doce civiles.