El triunfo del Partido Republicano en las elecciones norteamericanas efectuadas días atrás fue total. Contundente. Si de fútbol se tratara, sería una goleada de 3 goles a 0.

El expresidente Donald Trump arrasó en la elección presidencial, no solo en los votos electorales al obtener 295 contra 226 de Kamala Harris, sino que también en el voto popular donde obtuvo casi 5 millones de votos más que la candidata demócrata.
Los republicanos conquistaron además el Senado con una amplia ventaja sobre los Demócratas. Y también, lograron ganar la cámara de Representantes.
La segunda presidencia de Ronald Trump se inicia así, en un escenario de poder total para el expresidente, que al respecto señaló: “es un mandato poderoso”. A lo anterior podría agregarse que en la Corte Suprema hay una proporción de 6 jueces de tendencia conservadora contra 3 jueces de tendencia liberal.
Este escenario, tan favorable para el expresidente, también Trump lo había conseguido el año 2016, cuando derroto electoralmente a la entonces candidata demócrata Hillary Clinton. En esa oportunidad también el Partido Republicano ganó la elección presidencial y obtuvo mayoría en el senado y en la Cámara de Representantes.
Finalmente cabe destacar, que es la primera vez que Ronald Trump gana en electores y en voto popular, consolidando un liderazgo absoluto en el Partido Republicano.