La prima de riesgo de la deuda francesa ha escalado hasta los 81,5 puntos
básicos, todo ello por la inestabilidad política que vive el país tras la caída del
primer ministro François Bayrou. Así, la prima de riesgo francesa superaba a la
de Italia, lo que convierte a la deuda del país galo en la más alta de la
eurozona. Sobre las 10.00 horas, la rentabilidad de la deuda francesa subía
hasta el 3,484%, mientras que el interés que pagaba a esta hora la italiana
estaba en el 3,482%.

Esta inflexión se ha producido en un momento de inestabilidad política del
país, que intenta afrontar una situación económica compleja. El Gobierno del
primer ministro francés, François Bayrou,  ha caído tras perder la cuestión de
confianza a la que se sometía por voluntad propia . Bayrou convocó la votación
después de presentar un ajuste fiscal de 44.000 millones de euros que llevaba
recortes en gasto social y buscaba hacer frente al sobreendeudamiento. “Si no
abordamos la deuda, ya no podremos tomar préstamo en absoluto”, advirtió al
inicio de su discurso en plena sesión parlamentaria.
Antes de dicha votación, el político francés también se refirió como a la deuda
que tiene el país (alrededor del 114% del PIB) como una “hemorragia
silenciosa”. Esta cifra es netamente inferior a la de Italia o a la de Grecia, pero
sus costes de financiación han aumentado significativamente en los últimos
años y podrían seguir haciéndolo si se mantiene la evolución actual de los
tipos. Al no conseguir los apoyos necesarios, Bayrou abandonará el cargo
nueve meses después de llegar al Ejecutivo.
A principios de 2024, el rendimiento del bono francés a diez años rondaba el
2,5%, cerca del 2% que registraba la deuda alemana, que es considerada
como la más segura de Europa y netamente por debajo de países periféricos
como España, Portugal (ambos algo por encima del 3%) o Italia (3,5%). No
obstante, la diferencia con estos últimos países comenzó a estrecharse a partir
de junio de 2024: en julio, la rentabilidad de la deuda francesa llegó a superar
el 3,3% y el 27 de septiembre la prima de riesgo rebasó a la española por
primera vez desde 2008.
En 2025, la tendencia ha seguido al alza y repuntó hasta rozar el 3,6% una vez
que Bayrou anunció el pasado 25 de agosto que se sometería a un voto de
confianza y quedó claro que no lo superaría.
Dentro del mercado de deuda pública, la prima de riesgo es un indicador de
solvencia de un país y la confianza que tienen sus inversores en él. Expresa el
coste que a ese Estado le supone el financiarse mediante la emisión de deuda
pública, todo ello en comparación con otro país de referencia, en este
caso, Alemania.
Así, cuanto mayor sea el riesgo de un país en comparación con otro, también
aumentará su prima de riesgo y, a su vez, el tipo de interés que pagará por
dinero prestado. Los inversores, por tanto, pueden medir la confianza en un
país mirando la evolución de su prima de riesgo: si cae su confianza, la prima
de riesgo sube y viceversa.
En España, la prima de riesgo frente a Alemania cotizaba este martes al
mediodía en torno a los 58 puntos y el interés del bono a 10 años se situaba
en 3,245%, frente al 3,229% registrado al cierre de este lunes.
Durante esta jornada los mercados han mirado a la crisis política que vive
Francia. Al cierre, se han registrado leves ascensos, con la bolsa de Milán
avanzando el 0,68%, Londres el 0,23%, París un 0,19%, Madrid el 0,14%. En
el lado de los descensos se encuentra Fráncfort, que se ha dejado el 0,31%. El
Euro Stoxx50, que es el índice en el que cotizan las empresas europeas de
mayor capitalización, también avanzaba un leve 0,11%. Por tanto, los
mercados estaban prácticamente planos porque los inversores ya descontaban
lo que iba a ocurrir en Francia con Bayrou. En el mercado de divisas, el euro
se mantenía estable y se cambiaba a 1,176 dólares.