El actual presidente, en una decisión personal a toda luz inconsulta, presentó la candidatura de la ex presidenta Bachelet a la Secretaria General de las Naciones unidas. Lo hizo con el apoyo de México y Brasil, dos gobiernos de izquierda.
El presidente Boric, presentó la candidatura como una cuestión de Estado, dejando con esto, una responsabilidad mayor al futuro presidente José A Kast, que asumirá el gobierno, el próximo 11 de marzo. Kast, frente a este hecho consumado, señaló que decidirá sobre la materia, unas vez que asuma la presidencia.
Los chilenos nos hacemos una pregunta: ¿Es la candidatura de Bachelet a la ONU una cuestión de Estado?
La respuesta es un claro: No. La candidatura es una decisión de gobierno. Incluso más: es solo una decisión de Gabriel Boric, desesperado por dejar un legado. Para que hubiese sido una decisión de Estado, debería haberse consultado a toda la oposición y también a los partidos de gobierno. Esto no lo hizo el presidente.
Segunda pregunta que se hacen los chilenos: ¿Será capaz la señora Bachelet de efectuar los cambios que necesita la ONU para dejar de ser un organismo burocrático incapaz de aportar soluciones a los conflictos que sacuden al mundo. ¿Y transformarlo en un organismo que realmente elimine los riesgos de las guerras en el mundo? Nuevamente la respuesta es No. Bachelet no tiene los contactos y las influencias que se necesita para esa monumental tarea. Solo cuenta con el respaldo de los gobiernos de izquierda, pero no de los EE UU, que según su embajador en Chile, está evaluando el peso de todas las candidaturas. Otro punto: ¿Después de los ataques de Boric al gobierno norteamericano, podrá alguien creer que ese gobierno apoyará a la señora Bachelet?.
Finalmente, señalemos una razón interna: los chilenos saben que la señora Bachelet, si bien figura en los registros del Partido Socialista, es en realidad una ferviente admiradora del comunismo, del castrismo y de la RDA, en el pasado. Hay que recordar que ella enterró a la Concertación cuando creo la Nueva Mayoría, coalición en la cual incorporó al Partido comunista.








