El valor de la tasa de interés de los créditos hipotecarios en Chile ha estado marcada por una tendencia de caída constante que tocó fondo en 2019, seguida de un repunte significativo debido a la inestabilidad global y local. A principios del año 2002, las tasas hipotecarias reajustables en UF superaban el 7%. La crisis financiera del año 2008, tras la crisis sub prime, hizo subir las tasas a un 5,9% en enero de 2009. En octubre de 2019, justo antes del estallido delincuencial del 18/8 se registró la tasa más baja de la historia bancaria: un 1,99%.

Factores como la inflación post-pandemia y el aumento de la Tasa de Política Monetaria llevaron las tasas hipotecarias a promedios de 4,4% en 2022 y 4,69% en el año 2023. Los factores que influyen en la tasa de interés son: la tasa de Política Monetaria. Las decisiones del Banco Central de Chile afectan el costo del dinero; el factor Riesgo País pues los cambios en la clasificación de riesgo de Chile impactan directamente en el financiamiento a largo plazo y el precio de los Bonos del Tesoro a 10 años pues las tasas de los créditos hipotecarias suelen seguir de cerca el rendimiento de los bonos de largo plazo.

Sabido es que los retiros de los fondos achicaron el mercado de capitales, haciendo que la tasa de interés se fuera a las nubes. Y con esa tasa de interés, la venta de propiedades se paralizó. Hay que considerar que lo anterior se tradujo en mayores exigencias de los bancos en las liquidaciones de sueldos de los potenciales compradores y que además los bancos comenzaron a exigir el pago de una cuota al contado, del 20% del precio de las viviendas.
%. Esto se tradujo en una paralización de las ventas de casas y departamentos llegando a conformar un stock de viviendas de cerca de cien mil unidades, hecho que a su vez creo serios problemas económicos a las inmobiliarias y constructoras. Al parecer esta situación estaría comenzando a cambiar, pues de acuerdo a la información entregada a la prensa por el Banco Central, la tasa bajo a un 3,9 %, estimando las autoridades del instituto emisor que la tendencia va a la baja. Con todo, que la tasa haya bajado del 4% después de haber estado cerca de cuatro años sobre el 4,4% implica una muy buena noticia para las inmobiliarias que desean vender su stock de viviendas y obviamente para las personas que desean acceder al sueño de la casa propia.