De acuerdo a los pronósticos de los analistas hechos a finales del año recién
pasado, la economía chilena como resultado de elección de José A Kast pomo
Presidente de la República, tendría un crecimiento de alrededor de un 3%. Sin
embargo, – como el hombre propone y Dios dispone – diversos hechos vinieron a
derrumbar ese auspicioso pronóstico: la herencia del gobierno de Boric; el
“bencinazo” del ministro Quiroz; la guerra de Irán y el conflicto en el Estrecho de
Ormuz; el estancamiento de la economía; las inundaciones y las tormentas de
primavera están llevando el crecimiento de la economía a un inédito 0,3% para el
presente año.

El fenómeno climático de El Niño y sus consecuencias, van a causar un nuevo
impacto negativo en la economía del país, pues habrá que distraer millones de
dólares en reparar los efectos del fenómeno climático. Diversos analistas han
estimado en cerca de US $ 180 millones las pérdidas que han dejado los
temporales.

La economía de nuestro país esta en crisis: casi nulo crecimiento económico;
débil demanda interna; inflación creciente; cesantía cercana al 10%, un dólar a
casi $ 1.000; una industria cuprífera deteriorada son elementos que deben
considerarse para calificar de crítica la situación económica del país. El Fondo
Monetario Internacional redujo a 0,6% su estimación de crecimiento para Chile; El
Banco Central, opina que el crecimiento estará entre el 0,25% y el 0,75% y el
Ministerio de Hacienda opina que llegará al 0,7%.

La Ley de Reconstrucción tendrá efectos positivos a largo plazo. Esto obligará al
gobierno, para impedir que baje el apoyo a su gestión, a tomar medidas
populistas, que permitan – a lo menos – bajar el nivel de la cesantía que ya llego
al millón de personas. Hay que tener presente que el fenómeno climático producirá
una reducción en la producción agrícola, elevando el precio de las frutas y
verduras e incidiendo de esta manera en el IPC, afectando las exportaciones. La
Cepal Comisión Económica para América Latina ha estimado que el fenómeno
climático restara alrededor de 0,5 puntos porcentuales al crecimiento de Chile.

Hay que señalar finalmente, que el principal efecto que produce el fenómeno
climático, está en el hecho de que las empresas deban destinar recursos a reparar
daños en lugar de impulsar nuevos proyectos