La ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, entregó los detalles la cobarde agresión de que objeto en el acto de la inauguración del año académico en la Universidad Austral de Valdivia.

Entrevistada por Mónica Rincón del canal CNN la ministra agredida relató que los estudiantes (comunistas y socialistas de acuerdo a los testigos presenciales) que la agredieron, previamente la mantuvieron secuestrada por casi dos horas y que al activarse su salida del auditorio fue insultada por ser de origen mapuche. Señaló además la ministra al salir del auditorio para dirigirse a su automóvil recibió “varios golpes en la cabeza”, insultos y garabatos de grueso calibre, botellas de agua y golpes en uno de sus brazos. En el forcejeo sufrió una lesión en el pie, señalando: “en el momento no lo sentí, hoy día más que nada, pero no es nada serio”.
Lincolao le contó a Mónica Rincón que sintió miedo porque los “jóvenes se nos tiraron encima para atacarme. Y era una masa humana de gente que quería agredirme físicamente”. La ministra debió permanecer cerca de dos horas prácticamente secuestrada en el salón de actos de la universidad.
La ministra señaló a Rincón que “el rector me pidió si conversaría con los dirigentes estudiantiles para en cierto modo ver si con eso se calmaban Yo le dije absolutamente, claro que sí. Eran tres niñas, tres chicas estudiantes de Derecho y una de ellas leyó una demanda que tenía escrita en su teléfono móvil y la demanda era bastante larga. Un solo ítem de cincuenta tal vez era relacionado con nuestro ministerio”. “Les pregunté por qué me tenían secuestrada. Por qué y si ellas consideraban que eso era algo aceptable como estudiantes. Y ellas dijeron que, no sé, no hubo respuesta clara ahí.
La ministra contó que “en un minuto se abrió una puerta delante del auditorio, que la estaban tratando de contener por dentro, y entraron unos alumnos y dijeron, “ahí está, ahí está” y el señor de la PDI corrió y me escondió detrás del escenario detrás de una cortina del escenario, … Así que sí, sí tuve miedo…Hubo mucha angustia, mucha ansiedad y mucho miedo, porque la razón porque a la que no salíamos era porque eran más que el grupo que teníamos nosotros dentro. … El miedo principal era la integridad física”.