Cuando nadie lo esperaba, salvo un pequeño grupo de dignatarios de la Igllesia cercanos al Papa, en la mañana de este domingo 6 de octubre de 2024, durante el rezo del Angelus, el Papa Francisco dio a conocer en Roma la nominación como Cardenal de la iglesia de nuestro país, de Monseñor Fernando Chomali actual Arzobispo de Santiago de Chile.

“Estoy muy emocionado. Espero ser un aporte para la Iglesia Chilena. Recen por mí y yo rezaré por ustedes”, fueron las primeras palabras que el Arzobispo Fernando Chomalí compartió a través de la plataforma social X.
El Papa Francisco anunció en el Vaticano un nuevo consistorio para el 8 de diciembre, festividad de la Inmaculada Concepción, donde nombrará 21 nuevos cardenales entre los que se encuentra Monseñor Chomali, quien de esta manera se convierte en el noveno Cardenal de la Iglesia Chilena.
El Arzobispo Chomalí se incorpora a la lista de cardenales donde figuran nombre muy recordados por todos los católicos del país: José María Caro, Raúl Silva Henríquez, Juan Francisco Fresno, Carlos Oviedo Cavada, Jorge Medina Estévez, Francisco Javier Errázuriz, Ricardo Ezzati Andrello y Celestino Aós Braco.
Los cardenales son la máxima dignidad eclesiástica después del Papa y juegan un papel importantísimo en la institución eclesiástica. Se le conoce vulgarmente como príncipes de la Iglesia, una denominación que el actual Papa Francisco no parece compartir…pues los ha llamado a servir y no a ser servidos.
Según el comunicado oficial del Arzobispado de Santiago, el rojo escarlata de las vestiduras de un cardenal no representa el poder de un alto cargo. Es un ropaje que visten personas que están dispuestas a derramar su sangre por la fe en Jesucristo.
Los Cardenales asesoran al Papa y cumplen funciones en las distintas dependencias y estamentos de la Curia Vaticana, o bien, en los diferentes países donde son enviados para administrar asuntos de la Santa Sede.
Los cardenales forman el llamado Colegio Cardenalicio, un órgano que asesora al Papa en relación con el gobierno de la Iglesia o cualquier otro asunto relacionado con la marcha de la iglesia Católica en el mundo.
Los Cardenales cumplen pues, un rol importante, en la marcha de la iglesia y tienen además el derecho de participar en un cónclave y elegir a quien reemplaza al Papa, al momento de una renuncia o fallecimiento.
Entre los requisitos para ser cardenal en la Iglesia se encuentran: haber recibido la orden sacerdotal, es decir, ser sacerdote. Existieron en el pasado algunos casos excepcionales de cardenales no ordenados, denominados “cardenales laicos”, pero desde 1917 el Papa Benedicto XV promulgó una ley en el Código de Derecho Canónico que estipuló que solo aquellos ordenados sacerdotes o consagrados obispos podrían ser elegidos cardenales.