Las elecciones presidenciales se han complejizado por errores cometidos por el organismo a cargo, hecho que ha provocado todo tipo de reclamos que sin embargo no han alcanzado niveles de corrupción. En primer lugar permanece Keiko Fujimori del Partido Fuerza Popular, hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori con el 17 % de los votos, equivalentes a 2.593.454 sufragios. El segundo lugar, que pasa al balotage, sigue abierto y aún no se define a quién enfrentará a Fujimori en segunda vuelta.

López Aliaga, ex Alcalde de Lima, había conseguido el segundo lugar en la votación, pero al comenzar a contabilizarse el voto rural, – que se contabiliza más tarde – el panorama cambio y Sánchez, del partido de Pedro castillo, ex presidente de la nacional de tendencia de izquierda, pasó al segundo lugar en los cómputos.
López Aliaga ha concentrado su voto principalmente en Lima y las principales ciudades de Perú, que son los que primero se contabilizan, Sánchez cosechó sus votos en el ámbito rural, donde hizo la ‘Ruta Castillista’ con la promesa de liberar al encarcelado expresidente y retomar su proyecto político, truncado por el intento de golpe de Estado que protagonizó en 2022.
López Aliaga denunció que en la elección se efectuó un fraude sin pruebas al alegar que se vio perjudicado por los retrasos en la apertura de locales de votación en Lima debido a la demora en el reparto del material electoral que debía llegar a los colegios, llamando a la “insurgencia civil” a la vez que pidió detener a Pierto Corvetto, el jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), encargada de organizar los comicios.