Una semana antes de su caída, el otrora poderoso gobernante de Siria, al-Assad había amenazado con “aplastar a los terroristas”.
Sin embargo, la oposición armada, liderada por Hayat Tahrir al Sham (HTS, Organización para la Liberación del Levante), lanzó una rápida campaña que terminó por derrocar a las fuerzas gubernamentales.
La caída del gobierno sirio, apoyado por Rusia e Irán causó sorpresa a nivel mundial. Los analistas se preguntan por la razón o las razones relacionadas con el colapso del ejército sirio, el cual se ha producido en menos de una semana.
Siria ocupaba el sexto lugar en el mundo árabe y 60 a nivel internacional en términos de fuerza militar. El ejército del gobierno sirio estaba formado por un gran número de soldados apoyados por fuerzas paramilitares y milicias, y un arsenal con un equipo soviético ruinoso. El ejército tenía 1.500 tanques y 3.000 vehículos blindados y un sistema de misiles. El poder aéreo consistía en aviones cazas, helicópteros y aviones de entrenamiento, sufriendo muchas pérdidas por los bombardeos norteamericanos. La flota naval, era débil.
A pesar de las importantes reservas de petróleo y gas de Siria, la capacidad del gobierno para explotar esta industria – y contar con los recursos económicos – se vio limitada por la guerra. El ejército sirio perdió su eficacia debido a tres factores:
A) La “Ley César” que aprobó en diciembre de 2019 el Congreso estadounidense y entró en vigor en junio de 2020. El texto impuso sanciones económicas a cualquier agencia gubernamental o individuo que trate con el gobierno sirio.
B) Los bajos salarios de los soldados del ejército de Al Assad eran bajos equivalian a unos US$ 15 a 17 dólares, lo que es una cantidad muy pequeña que “no alcanza ni para tres días”.
C) Los soldados no recibían suficiente comida, lo que significaba que se encontraban en un estado psicológico difícil al borde de la inanición
Días atrás el gobierno de Al Assad aumento los salarios en un 50% para los soldados, sin embargo, esta medida llegó demasiado tarde.








